Todas las novedades para acabar con el acné, explicadas por tres expertos

Recopilamos las claves de los tratamientos anti-acné a los que podemos recurrir hoy en día si decidimos ponernos en manos de especialistas.

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Foto: Cordon Press
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Lo del acné adulto es el cuento de nunca acabar. Lo intentas con cremas específicas que te han recomendado en la farmacia. Reduces el consumo de comida que te puede generar exceso de sebo. Recurres a la exfoliación porque da la sensación de una limpieza más profunda. Pero hay veces que no consigues nada. ¿Qué se puede hacer ante esos poros perpetuamente dilatados o esos granos que incluso llegan a doler? En este tipo de casos, hay quien decide ponerse en manos de expertos y someterse a un tratamiento anti-acné. Hemos hablado con tres expertos sobre las claves que pautan los procedimientos de ahora que buscan erradicarlo:

1. El Roacután ya no es el enemigo de la película: Este fármaco, utilizado comúnmente en casos de acné muy severo, se ha ganado una mala reputación debido a lo agresivo que puede llegar a ser con la piel. Sin embargo, en palabras de la dermatóloga Paloma Cornejo “tiene muchos mitos” y “no es tan malo como la gente lo quiere poner”. En este punto coincide con Jorge Soto, presidente de la Fundación Piel Sana de la AEDV, quien explica para S moda que uno de los mayores cambios que se han dado de un tiempo a esta parte es la modificación de sus dosis: “Se han ido adaptando las dosis a cada forma de acné, de manera que hoy a muchos pacientes se les administran dosis más bajas sin perder resultado”.

2. Se está reduciendo el uso de antibióticos orales “Debido a las resistencias bacterianas que se han ido desarrollando”, explica Jorge Soto. Los que sí se utilizan son los antibióticos tópicos, que se aplican directamente sobre el rostro.

3. El tratamiento continúa en casa: Cuando te sometes a uno de estos tratamientos anti-acné, llegas a ver la limpieza facial con otros ojos. Incluso llega a cambiar los hábitos diarios. Ya no vale con eliminar los restos de maquillaje al llegar a casa. Se hace obligatoria una rutina casi draconiana por la mañana y por la tarde que “ayude a eliminar el exceso de sebo” comenta Cornejo. En cuanto a las limpiezas más profundas, “si no son traumáticas, pueden hacerse”. Desde su centro de estética, Cristina Galmiche aclara que “debe realizarse de forma muy controlada. No todas las pieles pueden tratarse de la misma manera, por ejemplo aquellas pieles que tengan rosácea. Cuando aprietas delante del espejo, si no llegas a limpiar del todo, se puede infectar y dejar marca”. Por eso, lo de quitarse granos a base de pellizcos, mejor dejarlo en manos expertas si no queremos empeorar la situación.

4. Ojo con abusar de los exfoliantes y los limpiadores faciales: Hay que leer la letra pequeña. No todos están pensados para un uso frecuente. Para Galmiche, “los productos de peeling se venden de forma demasiado a la ligera ya que pueden dejar pieles reactivas”. En cuanto a los limpiadores faciales, aunque “aumentan la penetración de los activos, no debe abusarse de ellos” porque pueden provocar un efecto rebote del “aumento de la secreción” señala Paloma Cornejo. En manos especializadas, hay tratamientos específicos como los peelings químicos, que son superficiales y “van genial para el acné porque ayudan a destaponar y drenar la lesión. Los mejores son los de ácido salicílico. Hay gente que no puede tomar fármacos y solo utiliza tratamientos de cabina” declara Cornejo.

5. Retinoides, el básico de los tratamientos: Por sus propiedades, los derivados del ácido retinoico son esenciales “porque destapan el folículo sebáceo”. Junto a él, el peróxido de benzoilo es uno de los ingredientes más completos porque “interviene en los cuatro niveles de problemas que puede presentar el acné: luchar contra las bacterias, contra la producción de grasa, contra la inflamación y contra la cornificación de la salida de la glándula sebácea” resume Soto. Si se trata de un caso de acné moderado o severo en una mujer, Cornejo explica que “siempre hay que hacer un estudio hormonal previo porque a veces necesitan anticonceptivo, por ejemplo si sufren de un ovario poliquístico”.

6. El láser, un aliado contra las secuelas del acné: El láser no trata el acné en sí, sino las cicatrices que pueda dejar, sobre todo “los láseres fraccionales, que permiten recuperaciones más rápidas tras el tratamiento” comenta Jorge Soto. También resultan esenciales para las rojeces que dejan en la piel. El láser es “como la guinda para terminar un tratamiento anti-acné” concluye Cristina Galmiche.

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