La gorda perfecta

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Las mujeres llevamos siglos siendo directa o indirectamente estigmatizadas y atentadas por el estereotipo marcado e impuesto, porque sí, porque la mujer nace imperfecta por naturaleza. Tranquilos, que ya se encargará la sociedad de intentar reformarla para ser la mujer que todos esperan que sea.

Desde mi adolescencia siempre me he sentido juzgada por mi físico. No había día en el que no me lamentara por estar gorda. Y no era por que me sintiera mal habitando mi cuerpo, sino porque no llegaba a encajar por culpa de él. No le gustaba al resto y por lo tanto a mi tampoco. Gracias a la madurez y a los años, te das cuenta de que no puedes supeditar tu opinión a la del resto y menos, al criterio de aquellos a los que, realmente, no les importas.

Cuando comencé a interesarme por el movimiento curvy y a incluirme en la demanda de cambio pensé que sería una oportunidad para las mujeres de liberación propia y de aceptación real. Porque debería serlo, pero siendo sinceros en cierto modo no lo es. Por lo menos en España no lo veo así.

Las constantes directrices indirectas de como ser «la gorda ideal (y feliz)» me parecen desacertadas. La popularización de términos (ya lo dije en la presentación: «gordibuena», «fofisano»…), estereotipos y dinámicas que hacen de ciertas gorduras algo aceptable, no sirven para nada. Idealizan un tipo de mujer y la estandarizan como «real» dejando a un lado a aquellas que no siguen la norma. Una imagen forzada e irreal de la mujer gorda. Es curioso que pocas veces se hace alusión al intelecto y eso es aún mas indignante.lagordaperfectathebigduchess2

Lo que hacíamos con la mujer delgada hace unos años lo estamos haciendo con la gorda; embellecerla para que sea aceptable al resto de mortales. El cuerpo ha pasado de ser una herramienta a ser un fin. Llevamos toda la vida creando inseguridades a la mujer, haciéndola creer que su bienestar y su amor propio depende de lo que la sociedad crea oportuno.
El movimiento curvy debería de promover y fomentar la liberación de la mujer y no oprimirla bajo unos términos que se disfrazan de progresistas cuando no lo son en absoluto. Respecto al cuerpo femenino hay muchas variantes, muchas formas y tamaños y cuando planteamos ciertos cánones es imposible que alguien no se sienta excluido.  El planteamiento de que la mujer real es aquella que tiene curvas es un error tremendo. Porque, claro, no todos los cuerpos son válidos, no todos los cuerpos son estéticos.lagordaperfectathebigduchess3

«La gorda perfecta» u ocasionalmente conocida como «gordibuena» en ciertos colectivos tiene sobrepeso, claro está, pero no demasiado, tiene una cara bonita, un cuerpo armonioso y proporcionado, tiene celulitis pero la justa y necesaria y, obviamente, tiene que «molar» y sacarse el máximo partido (me pregunto porqué). La gorda perfecta sabe que esta buena y tiene mucho mucho «amor propio». Basicamente yo creo que «la gorda perfecta» es aquella que, tristemente, hace todo lo posible para contrarrestar el hecho de que esté gorda.

No me olvido de las «instrucciones para sacarte partido» que tanto leemos en numerosos medios con la finalidad de otorgarnos esa seguridad que supuestamente nos falta. Y yo me pregunto ¿Qué es sacarse partido? Yo diría que potenciar todas tus cualidades (incluiría tambien las intelectuales, pero como decía antes, es un punto que se suelen saltar cuando hablan del género femenino). Pero no, eso de «para estar guapa hay que sufrir» nos lo tomamos muy a pecho; maquillarse como un puerta, calzarte unos tacones imposibles para estilizar, ropa que teóricamente te favorece y no te hace parecer gorda, llevar el pelo a la última…. Conozco mujeres maravillosas que no suelen maquillarse, no usan tacones ni tampoco ven necesario depilarse. ¿Qué pasa? ¿Ellas no se sacan partido? ¿Se deberían de sentir inseguras por no hacerlo? La belleza no debería ir unida al sufrimiento sino a la satisfacción personal.a249c71903336a0e36bcdf8919397964

Creo que la mujer nace libre, tan libre que carece de cualquier etiqueta y regla que insistan en imponerle, que con el tiempo ella debe decidir si quiere ir con el vestido más justo de la tienda o con uno que le quede holgado, el mas hortera o el mas simple. Que su forma de vestir, de pintarse (o no), de como trate su imagen externa, no determina su integridad, ni la hace ser mas o menos mujer.

La «gorda perfecta» es simple y llanamente la estandarización de un tipo de belleza y de unas prácticas concretas que no todas cumplimos, y que la liberación del michelín no puede pasar por eso sino por comprender que tenemos que hacer lo que nos apetezca hacer y si eso incluye maquillarse como una puerta y ponerte unos tacones imposibles seamos conscientes de como lo empleamos y nunca hacerlo en nuestro detrimento. Volvamos estas tácticas de opresión, armas de liberación.

Hasta la próxima entrega,

Ana

Si queréis leer más sobre este debate os recomiendo No todas las gordas están buenas (vía blog Soy Curvy)

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