Entrevista surrealista a Sergio Ramos, por Joaquín Reyes

Hoy, el futbolista tiene un día reflexivo. No todo van a ser patadas al balón.

Sergio Ramos

Buenos días, Sergio.

¿Y cómo sabes que serán buenos? El día será como tenga que ser.

Sí, claro… Solo era un saludo.

Ya, pero es que todo lo que nos sucede, sea bueno o malo, escrito está en las alturas. ¿Puedo yo dejar de ser yo mismo? Siendo yo mismo, ¿puedo actuar de otro modo que como yo? ¿Puedo ser yo mismo y otro? ¿Ha habido un solo instante, desde que estoy en el mundo, en que esto que te digo no haya sido así?

Vaya, Sergio Ramos, «el fatalista».

¿No te estarás choteando?

No, no, solo que me ha sorprendido el soliloquio…

Más que un soliloquio era una disquisición. Ahora, déjame que te cuente algo. Hace unos meses, tras entrenar, estábamos Cristiano y yo saliendo, ya duchados y repeinados. Él iba un poco más adelantado, pero entonces le sonó la alarma del WhatsApp y se paró a leerlo. Yo le sobrepasé y justo ¡zas!: una paloma me cagó en mi camisa de Gucci, en toda la pechera. O sea, esa mierda, que era para Cristiano Ronaldo, por cosas del destino, terminó siendo para mí.

Vaya, ¿y como reaccionó?

Me contrarié, pero luego deduje lo siguiente: todo ocurre de la mejor forma. Resignémonos entonces, pues no hay posibilidad de cambiar el curso de los acontecimientos adversos.

Dicho esto, ¿cómo le sienta cuando pierden un partido?

Como el culo.

  • También en Instagram

    App S Moda
  • Este mes

    Nuevo número

    Revista S Moda
Cerrar

NEWSLETTER

Las mejores historias de actualidad, moda, belleza y feminismo en tu email cada semana.

Apúntate aquí
No me interesa