5 tejidos de los que huir y 3 que no deberías quitarte en verano para no pasar calor

Adiós de una vez por todas a las marcas de sudor.

Ropa de verano

Foto: Getty Images

Inmersos en plena ola de calor de verano y habiéndonos retrasado más que nunca (dadas las circunstancias) con el cambio de armario, es buen momento para dar importancia a la elección de los tejidos a la hora de vestir. Más allá del grosor de las prendas y de los colores que las tiñen, cada material conlleva unas características propias que lo hacen más o menos adecuado para llevar en los días calurosos. 

«Hay dos temas fundamentales para que una prenda sea de verdad ‘de verano’. Uno es el tejido y otro es el patrón: cuando piensas en ellos como conjunto es cuando das con esa maravilla que te pones sin parar los días de calor y la luces con ganas. Si usas el tejido adecuado en patrones que vuelen contigo, se vuelve una delicia», explican a S Moda Mercedes y Elena Zubizarreta, hermanas y fundadoras de Zubi Design

Así que conocerlas -dichas características y esas formas que acompañan de forma única al movimiento del cuerpo- es la verdadera clave para saber elegir no solo esas prendas que no se peguen a la piel y esas que transpiren -evitando indeseadas marcas de sudor-, sino también esas que formarán el conjunto idóneo para cada ocasión y sumarán puntos en tu fondo de armario.

Caftán de lino de Zubi Design.

5 tejidos de los que huir

Helga Andersen, fundadora y directora de Danish Reveal -esa plataforma ideal que trae en exclusiva para España varias marcas danesas maravillosas- nos lo aclara: «Los tejidos sintéticos como el nylon, el acrílico o el poliéster son menos recomendables en verano, sobre todo para personas que tienen tendencia a sudar, puesto que no son tan transpirables como los tejidos naturales». 

1. Poliéster

Un elastómero sintético y proveniente del petróleo que llegó al mercado en los años 50 y que hoy es uno de los más utilizados, especialmente en la fabricación de ropa técnica. Fue presentado como un “milagro” cuando se descubrió que no pesa, que resiste a los daños y arrugas mejor que otras y que es resistente al agua. Sin embargo, reúne también esas cualidades de las que huimos cuando hace calor: no absorbe la humedad ni el sudor y no transpira. Además, como cuenta aquí Clara Ferrero, “no es biodegradable y produce gran impacto medioambiental”.

2. Nylon

Una fibra sintética elástica y resistente que, en los años 30, reemplazó en gran medida a la seda y el rayón, convirtiéndose en todo un descubrimiento en la confección de medias. ¿Sus ventajas? No recibe el ataque de polillas, no necesita planchado, se seca rápido y tiene una alta capacidad de absorción. Por eso suele utilizarse en prendas deportivas, pero he aquí el hándicap que lo convierte en un mal aliado en los meses de verano: puede causar rozaduras y tiene muy poca transpirabilidad.

3. Acrílico

Fibra sintética elaborada a partir de acrilonitrilo. Para que nos entendamos: esa que se parece a la lana pero que no llega a serlo. Se utiliza mucho en los tejidos para bebés porque es suave, se cuida de forma sencilla, puede plancharse y no provoca alergias en la piel. Lo bueno es que puede lavarse en seco y es resistente a las polillas, los hongos o la luz solar. Lo malo: que encoge con facilidad y que aporta calor a tejidos que, a simple vista, pueden parecer frescos y ligeros.

4. Denim o mezclilla

Los vaqueros: ese aliado perfecto casi en cualquier ocasión excepto cuando hace mucho frío… o mucho calor. Aunque el tejido, que comenzó a utilizar Levi Strauss en 1853, está elaborado a partir de algodón, los procesos a los que se somete hacen que resulte muy diferente. Por un lado, es duradero y resistente, pero por otro, pesado, rígido y nada transpirable.

5. Polipiel

Con cualquier tipo de prenda de piel ya fuera de nuestro radar, este es el compuesto sintético que se utiliza de forma habitual para sustituir el cuero. Su apariencia es idónea, se adapta a todo tipo de confecciones y su precio, por supuesto, es mucho menor… pero está creado a base de fibras de poliéster y PVC. Traducción: tejido grueso, pesado y absolutamente nada transpirable.

El vinilo, tan de moda y tan poco de verano. Foto: Getty Images

3 tejidos por los que apostar

Al contrario que los anteriores, los que realmente son naturales son los que recomiendan todos los expertos. Coinciden en Zubi Design: “Los tejidos que usamos en verano son naturales, por un lado el lino de nuestras camisetas, que es maravilloso y lo que les ha convertido en clásicas de la marca, y por otro lado la estructura de algodón que usamos en camisas, caftanes y camiseros. Ambos tejidos dejan respirar la piel, como son naturales son más agradables al tacto”; y en Danish Reveal: Con temperaturas tan altas, los mejores tejidos son siempre aquellos compuestos de fibras naturales como el algodón, el lino o seda, los cuales permiten que circule el aire y que la humedad se evapore mas rápido”.

1. Algodón

La fibra natural por excelencia y el más clásico a la hora de utilizarlo para vestir. Es fácil saber por qué: es de tacto suave y ligero, hipoalergénico y súper transpirable. Es decir, que el aire circula y se mueve libremente a través del tejido y permite que el sudor se seque. También es muy absorbente y puede humedecerse o hacerse pesado, pero en los meses de calor, se seca rápidamente.

2. Lino

Otra fibra natural muy cotizada y de calidad. Está tejido de forma que permite al aire circular y, ante la humedad y el sudor, se seca muy rápido. A pesar de que se arruga con suma facilidad y no es el favorito de mucha gente, gana su gran punto fuerte: es ultra ligero y maleable, por lo que no se adhiere al cuerpo.

3. Seda

Liviana y súper ligera, la seda es la opción más lujosa. Aunque no es tan absorbente como los anteriores y -ojo- sí puede dejar ver marcas de sudor, se ajusta a la temperatura corporal y no provoca nada de calor.

Helga Andersen, de Danish Reveal, y su hija, vestidas de lino en Formentera.

Otras innovaciones textiles

– Chambray

Conocido como “el denim de verano”, su nombre proviene de Cambrai, ciudad francesa donde se utilizó por primera vez a principios del siglo XX. Está elaborado a partir de algodón, posee propiedades similares y, en efecto, es perfecto para sustituir al vaquero en los meses de calor.

– Lyocell

Más conocido por la marca registrada Tencel, es una fibra sintética biodegradable con propiedades similares a las del algodón. Se obtiene a partir de la celulosa de eucalipto y es tan transpirable como el algodón, aunque su textura recuerda a la de la seda. Se trata de una buena opción para quienes más sudan porque es antibacteriano y no absorbe los olores.

– AIRism

Una de las últimas creaciones de Uniqlo, desarrollado especialmente para enfrentar las altas temperaturas y el calor. Nos lo explican desde la marca: “Su tecnología trabaja como una segunda piel ajustando las condiciones térmicas del cuerpo para proporcionar una sensación de confort a quien la usa y haciendo que la piel se mantenga seca y suave las 24 horas del día”. Y añaden, para confirmar de nuevo que no todo está inventado: “Además, la colección de mujer AIRism incluye una selección de prendas con factor de protección solar que protegen a quien las lleva de hasta el 90% de la radiación UV, impidiendo que los rayos solares alcancen la piel”.

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