Reinas del karaoke: las mejores baladas del cine ochentero

No hay película clásica de los años 80 que no tuviera su canción legendaria. Elegimos nuestras favoritas.

baladas cine de los ochenta

Un fotograma de Top Gun.

Nunca como en los 80 la música y el cine estuvieron tan unidas. Hollywood pronto descubrió que, gracias al nacimiento de MTV, podían colar anuncios publicitarios en las cadenas sin tener que pagar un dólar. Y que lo que mejor funcionaba eran las baladas. Temas lentos pero enérgicos que recibieron el nombre de power ballads y que todas hemos cantado a pleno pulmón. Hoy nos ponemos épicas y te traemos las mejores. Si no tarareas por lo menos la mitad de estas canciones solo con oír su título, te devolvemos el dinero.

10# Show Me Heaven, de Maria McKee, en Días de trueno, (Tony Scott, 1990)

Empecemos por el final. Agonizaba la década y una de sus estrellas quería entrar en la última del milenio de la mano de una futura ganadora del Óscar. Todo en la pareja Tom Cruise era inquietantemente perfecto: su belleza, su relación y, por supuesto, la banda sonora de su romance, este Show Me Heaven que debía sonar a todo trapo en el radio cassette del bólido de Tom cuando se jugaba la vida en las carreras intepretando al piloto de esta película. Es el primer tema de nuestra lista que suena en una película de Tom Cruise. Ya avisamos de que no será la última vez que aparezca nuestro cienciólogo favorito.

9# She’s Like the Wind, de Patrick Swayze, en Dirty Dancing (Emile Ardolino, 1987)

Obviamente, la primera canción que nos viene a la cabeza cuando hablamos de Dirty Dancing es el Time of my Life que, de alguna manera, ha eclipsado esta maravilla interpretada por el mismísimo Patrick Swayze. Es tan pegadiza y melosa que le pasamos por alto que una canción 100% ochentas sonara en una película ambientada en los sesenta. Y, diantres, suena en el momento más triste del filme ¡como para olvidarla!

8# Kokomo de The Beach Boys, en Coctail (Roger Donaldson, 1988)

Si quieres montarte Hawaii en tu piso (vaya, como Ana Torroja y Mecano en Hawaii-Bombay), nada mejor que este temón tropical de los legendarios Beach Boys. Tan legendarios eran que no habían tenido un éxito igual desde Good Vibrations en 1966. En esta ocasión, Tom Cruise se convertía en el gran heróe americano agitando una coctelera (vaya, como Alaska en Bailando).

7# Say You Say Me, de Lionel Richie en Noches de sol (Taylor Hackford, 1985)

El drama bailarín con el telón de fondo de la Guerra fría titulado Noches de sol tenía un elenco que ni el Bólsoi: Mijaíl Baryshnikov, Gregory Hines, Helen Mirren e Isabella Rossellini. A Richie le tocó el premio gordo, un merecidísimo Óscar por este temazo. Toda una rareza del género, dado que las power ballads suelen ser despreciadas por los petimetres.

6# Nothing’s Gonna Stop Us Now, de Starship en Maniquí, (Michael Gottlieb, 1987)

Canela fina lo de Starship y lo único memorable de ese disparate que llevaba el mito de Pigmalión a unos grandes almacenes. Se titulaba Maniquí y estaba protagonizado por Andrew McCarthy y una Kim Catrall bastante menos libidinosa que en Sexo en Nueva York. Escrita por Diane Warren, que se convertiría en una de las grandes compositoras del periodo con temas como el If I Could Turn Back Time, de Cher.

5# We don’t need another hero, de Tina Turner, en Mad Max: Más allá de la cúpula del trueno (George Miller, 1985)

El regreso triunfal de Tina Turner se produjo en la post apocalíptica y desértica Australia. Escenario ideal porque, en cuanto reproduces su estribillo, se te seca la garganta. Además, el vídeo nos prestaba la siempre agradable visión del hipermusculado saxofonista de la Turner, un monumento a los esteroides ochenteros. Hoy, lo mismo te la cantan las antibelicistas que las feministas.

4# Up Where We Belong, de Joe Cocker y Jennifer Warnes, en Oficial y caballero (Taylor Hackford, 1982)

Los baladones de los ochenta tuvieron dos rostros: el del jovenzuelo Tom Cruise y el del madurito Richard Gere. Inolvidable para aquellas a los que les gusten los uniformes, supuso sacar del olvido al que había condenado el alcoholismo a una voz como la de Joe Coker. El productor pensó que no era una gran canción. No está claro si sabía de cine, pero de música no tenía ni idea.

3# Take My Breath Away, de Berlin, en Top Gun (Tony Scott, 1986)

Otro premio Óscar. Esta vez escrito por el amo y señor de la década de los 80, el gran Giorgio Moroder, cuyo rastro puede verse en su magnífico teclado. Es oír dos notas y que tu cabeza sea ocupada por esa imagen de Tom Cruise como Maverick con sus gafas de aviador y su mono de piloto.

 #2 Let the River Run, de Carly Simon, en Armas de mujer (1988)

Imposible no escuchar esta canción y que no te entren unas ganas locas de salir a la calle a lucir hombreras. Melanie Griffith era la reina de la clase obrera en un Wall Street en pleno apogeo del varonil movimiento yuppie. Todo un himno feminista (sección tercera ola) para cantar a grito pelado (si las cuerdas vocales te lo permiten).

#1 Purple Rain de Prince, en Purple Rain (Albert Magnoli, 1984)

¿La balada más intensa jamás compuesta? Si no lo es, cerca debe de estarlo. Después de componerla, David Bowie dijo que los 80 eran de Prince y Prince dijo que se retiraba. No cumplió su palabra, por fortuna. Tan épica que ha acabado por engullir a la película de la que formaba parte. Reconócelo… ¿acaso eres el único ser del planeta que no ha hecho air guitar con su solo de guitarra?

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