Marissa Mayer reabre el encendido debate de la baja maternal

La CEO de Yahoo está embarazada de gemelas y ha expresado su intención de volver al trabajo en dos semanas.

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Foto: Getty

Mientras Carolina Bescansa, fundadora de Podemos y parte esencial de su cúpula, y Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía, disfrutan de su permiso de maternidad, la presidenta de Yahoo, Marissa Mayer, anunció la semana pasada que esperaba gemelos para diciembre y que solo cogería dos semanas de permiso durante las que continuaría trabajando desde casa. Las críticas por su decisión se desataron inmediatamente.

 Mayer es una de las contadas mujeres CEOs, en concreto 23, que forman parte de las 500 mayores empresas estadounidenses de la lista Fortune. Cada uno de sus gestos manda un significativo mensaje. ¿Deberían luchar las mujeres con altas responsabilidades laborales por feminizar el poder? ¿Están obligadas a masculinizar su comportamiento para no perder el puesto? El debate está servido. Si la jefa suprema de una tecnológica con una nómina cargada de hombres, renuncia a un derecho, que encima en Estados Unidos no está remunerado y depende de la generosidad de cada compañía, con qué cara van a exigirlo el resto de trabajadoras de Yahoo, aducen las detractores. Hay incluso quien ve imposible que Mayer pueda volver tan pronto después de un parto múltiple. En un artículo publicado en The Guardian y titulado Gemelos y dos semanas de baja. Buena suerte Marissa Mayer la periodista Linda Aitchison habla de su propia experiencia como madre de gemelas y de lo complicado que le resultaría a cualquier mujer en su situación renunciar a su derecho a un permiso de maternidad.

Para Regina Cárdenas, la ginecóloga más destacada en España en su apuesta por el parto natural, entiende que “generalizar no es bueno y conduce a juicios que no son adecuados. La nueva tendencia es volver a sacar a la mujer del mercado laboral. En una sociedad machista es perfecto que la mujer se quede en casa y no compita con el hombre a pesar de estar super preparada. El tiempo de recuperación tras el parto es diferente en cada caso. Lo realmente revolucionario sería conseguir estructuras laborales que permitan mantener la lactancia mientras se trabaja. No lo veo tanto en la necesidad estricta de unas semanas de baja. La vida de cada mujer es distinta. Los permisos deberían ser obligatorios y equitativos tantos para padres como para madres. Solo así se acabaría con la discriminación”.  La propia doctora Cárdenas explica que con cada uno de sus tres hijos vivió una situación diferente. Con el mayor tuvo 16 semanas, con el segundo dejó de trabajar durante un año y con el tercero a la semana estaba ya trabajando por imperativo económico.

Bescansa que fue madre por segunda vez hace algo más de mes y medio, antepone la necesidad del bebé a estar con su madre. “Hay que tener en cuenta los derechos de los niños. Porque todos tienen derecho a la lactancia materna y a ser atendidos por sus madres. La lactancia no solo estable un vínculo sino que tiene efectos positivos sobre la salud del niño. Tal y como recomienda la ONU, es esencial en los seis primeros meses de vida. Hasta los expertos más conservadores están de acuerdo”. Aunque está de baja en la universidad, continúa con su responsabilidad en Podemos aunque adaptada al ritmo del bebé. El mismo día que mantuvimos esta conversación, por la noche acudía a un programa de televisión.  “Ser madre no significa paralizar todas tus actividades, debe ser algo voluntario. Pero resulta que los trabajos tienen horarios y una cadena jerárquica y por eso debe quedar establecido un permiso materno”.  En España la ley marca 16 semanas de permiso, seis de ellas obligatorias para la madre. Las otras diez restantes las podrán disfrutar tanto él como ella. Exactamente 42 días se tomó Carme Chacón, cuando nació su hijo ejerciendo como ministra de defensa. Se trasladó a vivir al ministerio y su marido, Miguel Barroso, compartió los deberes como ejemplo de conciliación. Susana Díaz acaba de anunciar que se reincorpora al trabajo dentro de una semana para hacer campaña en Cataluña. Seis semanas de libro, también.

Solo 10 días libres de cargas profesionales tuvo Soraya Sáenz de Santamaría cuando nació su hijo Iván. A los 10 días de dar a luz –una semana antes de ganar las elecciones– ya estaba dirigiendo el traspaso de poderes. Hasta se escuchó a Rajoy en el balcón de Génova recomendarle que no saltará la noche en la que celebraran el triunfo al encontrarse en el inicio del puerperio. Antes las críticas por el agravio comparativo frente al resto de mujeres que no disponían de sus medios para el cuidado del bebé y a las que tanto costaba entrar en el mercado laboral por el estigma del permiso de maternidad, entre otros derechos conquistados, su entorno aducía que era una situación excepcional y que anteponía los intereses del país, recordando que se trata de un derecho y no de una obligación.

La veterana diputada popular Beatriz Rodríguez Salmones, conocida internamente por sus posturas feministas, apoya la misma tesis sobre la casi inmediata reincorporación de la vicepresidenta “Lo primero es que cada uno tiene derecho a organizarse como quiera. El tema es que la mayoría de los padres no tienen posibilidades de tener apoyos como para tener esa disponibilidad. Sentar precedentes hace un flaco servicio a los padres. Estoy claramente a favor de la obligatoriedad del permiso maternidad entre hombres y mujeres. Sería la única manera de acabar con mujeres llorando en el baño antes de comunicar a sus jefes que están embarazadas. En ninguna empresa verían futuros bebés cuando entrevistan a una candidata idónea para un puesto”.

Precisamente la ‘obligatoriedad’ del permiso para ambos padres será una de las promesas del programa que está preparando el PSOE de Pedro Sánchez, tal y como explica la diputada socialista Ángeles Álvarez, que lleva toda su vida peleando por los derechos de la mujer. “Con Zapatero ya se hizo una ley en la que se preveía la consecución de la equidad progresivamente. En las enmiendas de los actuales presupuestos generales del Estado, ya hemos eliminado la moratoria que existía. Pero en el programa incorporamos esa igualdad en los permisos”.  Álvarez defiende que la presidenta de Yahoo tiene “todo el derecho a coger el tiempo que quiera de permiso, pero cuando se tienen altas responsabilidades, también se asumen las de tipo social. Evidentemente existe diversidad de trabajos y no es lo mismo uno intelectual que físico, pero estamos hablando del tiempo de cuidado del bebé y de la corresponsabilidad del Estado para asegurarnos de que se lleva a cabo. En el caso concreto de Mayer, cuando tu jefa renuncia a ese derecho es un mensaje coactivo hacía las empleadas”. ¿Se atreverán ahora las empleadas de Yahoo a solicitar su correspondiente baja de maternidad?

Un precedente muy distinto fue el que sentó Susan Wojcicki, CEO de YouTube, que fue la primera mujer en tomarse la baja de maternidad en Google, firme defensora de los permisos remunerados para ambos sexos y que en un artículo explicaba los beneficios que había supuesto para su empresa la ampliación de ese derecho. Habrá que ver cuántas semanas se toma el CEO de Facebook, Mark Zuckerberg cuando nazca su hija y si comparte con su mujer el cuidado del bebé. Ese sería un mensaje positivo.

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