Italia predica con el ejemplo y defiende su industria de la moda

El ejecutivo de Matteo Renzi acaba de anunciar una batería de medidas económicas para garantizar la supervivencia del 'made in Italy'. ¿Cundirá el ejemplo en nuestro país?

Matteo Renzi

Escoltado por la plana mayor de su Gobierno y rodeado de las filigranas ornamentales del Palazzo Vechio de Florencia, el primer ministro italiano Matteo Renzi anunció el pasado 17 de junio una batería de medidas económicas para garantizar el futuro de la industria de la moda en el país. Lo hizo en el acto de inauguración de la feria masculina Pitti Uomo, donde 1.090 marcas –la mitad extranjeras– presentaron a 18.000 compradores sus colecciones para la próxima primavera. La feria más importante de cuantas celebra la franquicia de eventos de moda Pitti Immagine resultó el escenario perfecto para que Renzi interpretara la enésima entrega del inagotable show efectista que dese hace cuatro meses ofrece con continuas llamadas al sentido común y la austeridad.

"La crisis no ha terminado, pero si todas las partes suman esfuerzos podemos ganar la batalla", dijo Renzi. Tras años de reveses y balances en negativo, en el primer cuatrimestre del año el sector de la moda italiano se recuperó un 2,3% con relación a 2013 y los expertos vaticinan que para el mes de diciembre ese porcentaje se situará en el 3,6%. Esta industria, que además del textil y el diseño de moda comprende accesorios y otros productos, genera en Italia casi dos millones de puestos de trabajo y representa el 6% del PIB. Se trata de un negocio con unos beneficios anuales de 52.000 millones de euros. Es por eso que el Gobierno italiano busca preservarlo a toda costa.

“Italia es el único país en Europa que protege la industria productora y toda la cadena de montaje con tanta dedicación, y es ahí precisamente donde confluyen la creatividad y la mano de obra", afirmó Carlo Calenda, ministro de Desarrollo Económico, en la apertura de la feria. Calenda y Renzi han presupuestado 30 millones de euros a repartir en 2015 entre quince ferias de moda y joyería en todo el país. Cada uno de esos eventos –todavía no se ha decidido cuáles– recibirá dos millones de euros para su promoción y difusión, y también para atraer firmas y compradores de referencia. Pitti Uomo ya ha contado con esa ayuda en la presente edición. El anuncio de la medida sentó de maravilla entre los profesionales que escuchaban a los miembros del Gobierno en Florencia.

renzi

El primer ministro italiano y Franca Sozzani, directora de Vogue Italia, en un desfile de Ermanno Scervino.

Cordon Press

Sin dejarnos abrumar por las cifras anunciadas –que tampoco son para tanto–, la importancia de la medida que pretende inyectar liquidez en esas plataformas de exhibición no reside tanto en la cuantía fijada sino en el compromiso público que han adquirido Renzi y los suyos con la moda. "Este anuncio es un importante reconocimiento para un negocio muy necesitado de apoyo", explicó Jane Reeve, flamante presidenta de la Camera Nazionale della Moda Italiana (CNMI). En el mismo sentido se expresaron muchos portavoces de casas de moda y grandes compañías. Parece sorprendente que una medida tan simple y sencilla haya provocado tanta expectación, lo que nos induce a pensar cuán falto de cariño y atención se encontraba el sector de la moda.

Los problemas de los pequeños artesanos, distribuidores, proveedores y firmas en realidad son otros: falta de crédito, grandes cargas fiscales o la competencia proveniente de China. Por eso resulta tan sorprendente el optimismo que inundó Pitti Uomo –seguramente también motivado por los tímidos indicadores positivos de las ventas–. Renzi, exalcalde de Florencia, que conoce de primera mano las necesidades y las urgencias de este negocio tras cinco años en el ayuntamiento de la ciudad, ha querido mostrar cierto respeto por una industria que ha sufrido especialmente el azote de la crisis. "Estas inversiones representan un buen comienzo y una buena noticia ahora que, según algunas fuentes, el periodo de las turbulencias en la moda ya ha pasado", explicaba la periodista Suzy Menkes en la revista Vogue.

"Fuera de nuestras fronteras existe un apetito insaciable por Italia y por su estilo de vida, ese que tanto despreciamos aquí. La moda representa una parte fundamental de nuestra economía y créanme si les digo que las páginas más bellas están aún por escribir", concluyó Renzi en su discurso en Pitti Uomo. ¿Alguien imagina a Mariano Rajoy hablando en estos términos sobre la industria de la moda en nuestro país? Seguramente no. Nuestra realidad, no obstante, difiere notablemente, ya que en España la moda solo represente el 2,7 del PIB y no existe tanta tradición ni cultura de la moda. Habrá quien diga que Renzi es un buen actor interpretando un guión todavía mejor, y que realmente las suyas son solo palabras para regalar los oídos. El problema es que en España hay buenas historias que contar y pésimos contadores de historias en las instituciones.

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