El regreso de Meghan Markle vs. la llegada de Carla Bruni: el color púrpura otorga «superpoderes»

La Duquesa de Sussex ha escogido el "royal púrpura" para su difícil reaparición tras hablar en un documental sobre su dura relación con los tabloides.

Era el primer acto oficial de Meghan Markle después de aparecer en un documental de ITV hablando de su pésima relación con los tabloides ingleses y la Duquesa de Sussex decidió vestirse con un color apellido “royal”. El “royal purple” es un color asociado históricamente en el Reino Unido a la Monarquía desde 1862, año en el que la Reina Victoria decidió ponérselo para la inauguración de la Exposición Universal. La industria textil británica había conseguido crear una versión eléctrica del violeta que desde tiempo inmemorial habían vestido los grandes emperadores y ella no dudó en promocionarlo. Con aquel gesto se legitimaba el abolengo de un color que nació como tinte en la ciudad de fenicia de Tiro, donde ya solo podían ponérselo los muy ricos o las altas autoridades, porque solo ellos podían permitirse su coste.

Meghan Markle con vestido de la firma Aritzia.

Meghan Markle escogió vestirse de color violeta para su comparecencia en la cumbre One Young World que tuvo lugar anoche en el Royal Albert Hall, el espectacular auditorio que precisamente la Reina Victoria, puso en pie para honrar la memoria de su marido, el Príncipe Alberto. El vestido firmado por la marca low cost Aritzia ya lo llevó en otra ocasión, cuando estaba embarazada, combinado con un abrigo rojo.

Meghan Markle ya llevó el vestido estando embarazada.

La Duquesa probablemente desconozca todos estos detalles asociados al tono de su vestido, pero seguramente sea capaz de recordar que la que fuera primera dama de Francia de 2008 hasta 2012, la modelo Carla Bruni (de casada, Carla Bruni-Sarkozy) hizo de esta elección cromática uno de los signos distintivos de su era.

El ministro francés de Asuntos Exteriores, Bernard Kouchner ayuda a Carla Bruni-Sarkozy con su abrigo durante una visita al Reino Unido.

El “morado Bruni” fue una de las señas de identidad estilísticas más comentadas en su momento por la prensa especializada: se trataba de un color que no formaba parte del pantonario de tendencias en aquel momento pero que ella consiguió poner de moda a base de insistir en él.

El púrpura no solo tiene connotaciones regias: también ha representado poder desde los orígenes de la historia de la humanidad. Aunque la industria del entrenimiento nos haya contado en sucesivas ocasiones que los emperadores romanos iban vestidos con túnicas blancas, la realidad es que esas prendas solían ser de color morado y se sujetaban mediante broches de oro.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, y su esposa llegan a los Campos Elíseos el Día de la Bastilla en 2008. Este ‘outfit’ se convirtió en una auténtica conmoción, pues le elección del calzado por parte de ella fue muy comentada.

Carla Bruni escogió el púrpura eléctrico para algunas de las ocasiones diplomáticas más importantes de la Presidencia de su marido. Por ejemplo, para aquel día de la Bastilla en el que Francia entera (y el resto del mundo) reparó en que la modelo italiana se puso unas manoletinas para no sobrepasar en altura a su marido, siempre pertrechado con alzas.

En España difícilmente podremos olvidar el «duelo» que se produjo entre la Primera Dama francesa y doña Letizia Ortiz en la primera y única visita oficial del Presidente de la República Francesa y su esposa.

Una década después de la Era Sarkozy, Meghan Markle rescata para su fondo de armario aquel color que se convirtió en una auténtica sensación en todo el mundo gracias a la llegada de una top model a los Campos Elíseos. La prueba de que se puede ganar corazones solo con un color.

Etiquetas:
  • También en Instagram

    App S Moda
  • Este mes

    Nuevo número

    Revista S Moda
Cerrar

NEWSLETTER

Las mejores historias de actualidad, moda, belleza y feminismo en tu email cada semana.

Apúntate aquí
No me interesa