Asuntos de familia: el valor simbólico de una joya

De generación en generación, una pieza (y su valor sentimental) solo se entiende en el propio clan.

Asuntos de familia: el valor simbólico de una joya

FAMILIA MORENTE. Kiki lleva chaqueta y pantalón de DSQUARED2 y sortija Sesenta en oro amarillo con heliotropo oval grabado y engastado en bisel de GRASSY. El pendiente, la cadena y las pulseras son propios. Aurora lleva vestido de CHIARA BONI, brazalete colección Alhambra de oro con rubíes y diamantes y pendientes de oro, diamante y topacios, ambos de YANES, y anillo de oro rosa con azabache y orla de brillantes blancos de RABAT. Estrella lleva blazer de ROBERTO VERINO y collar Sesenta con medallón de oro mate con heliotropo oval grabado y cuentas de coralina enfiladas con hilo naranja de GRASSY. Soledad lleva vestido de ANA LOCKING y gargantilla de piedras preciosas de YANES. Foto: Noah Pharrell

Cornelia la Africana, noble de la Antigua Roma, justificaba su austeridad asegurando que las mejores joyas para adornar el cuello de una madre son los brazos de sus hijos. De hijos y joyas, de estirpes fuertes como el diamante y de talento en bruto hablamos con siete dinastías que valen oro.

LOS MORENTE

Portadores de un don prodigioso, la viuda y los hijos de Enrique Morente llevan su apellido con responsabilidad de sacerdocio. Un amor y respeto profundo sostiene la ausencia del cantaor. Aurora, la madre, lleva el timón familiar con una sabiduría arrolladora. Y la hermana mayor ejerce de astro vigía –en lo musical– sobre la estirpe. «Yo no soy ninguna antorcha. No tengo la capacidad ni quiero tener la responsabilidad de llevar la luz para mis hermanos ni para nadie. No trabajo para ello –nos contradice Estrella–. Si se miran en mí que lo digan ellos, pero preferiría que miraran a La Niña de los Peines».

Lo que ellos llaman ‘la pauta Morente’, «la forma en la que nuestro padre nos dio libertad y alas para expresar nuestro arte», ha derivado en palos más puros en el caso de Estrella y Kiki, e influencias rock e indie en la música de Soleá, quien concita la atención en sus conciertos «desde el público planetero al más purista, ese que viene a ver a la niña de Enrique por si se arranca por un fandango».

Los Morente no son de joyas, son de tesoros y amuletos. «El flamenco es una joya, viene de las profundidades, de lo salvaje, de las raíces de la tierra… como una gema», dice Estrella. «A mí me gustan los relojes, pero mi padre no era muy relojero, así que de herencia tengo sus gorros, pañuelos, camisas… Esas eran sus joyas y siempre que tengo un concierto importante –explica Kiki– me gusta ponerme sus botas, al igual que Soleá no sube a un escenario sin su pulsera rockera».

Aurora Carbonell, que empezó a pintar y esculpir piedra para liberar sentimientos tras la muerte de su marido, atesora una pieza con devoción: «Una Nochebuena, de jovencita, me escapé de mi casa paterna para poder ver a Enrique. Esa noche me regaló una pulserita de perlas, que era de bisutería, pero que se ha convertido en la joya más importante de mi vida. Cada vez que la veo me traslado a aquella noche, soy capaz de ver con nitidez las luces del Café Gijón y verle a él, así que la tengo enmarcada y colocada en el lugar de la casa por el que paso más a menudo».

FAMILIA VAQUERIZO Y AMÉRICA JOVA. Marta lleva chaqueta de cuero y pendientes, todo de MOSCHINO [Tv] H&M; en la mano derecha (dedo índice) anillo Panthère en oro amarillo de CARTIER y (dedo anular) anillo GG Running en oro amarillo 18 kt de GUCCI; en la mano izquierda, anillo Panthère en oro y laca negra y granates tsavoritas de CARTIER y anillo GG Running en oro amarillo de GUCCI. Mª Ángeles lleva collar Panthère en oro amarillo con laca negra, granates tsavoritas y diamantes de CARTIER; (mano derecha) Serpenti Tubogas en oro rosa y diamantes; (dedo anular) anillo Serpenti Turbogas en oro rosa y diamantes, todo de BULGARI; (mano izquierda) pulsera Phantère en oro amarillo con laca negra, granates tsavoritas y ónix de CARTIER. América lleva collar Panthère en oro blanco con esmeraldas, ónix y diamantes, pulsera Panthére en oro blanco con esmeraldas, ónix y diamantes, todo de CARTIER. Mario lleva abrigo leopardo de JORGE VÁZQUEZ, collar Serpenti Tubogas en oro rosa y diamentes y collar Serpenti Seduttori en oro rosa, esmeraldas y diamantes, ambos de BULGARI; en la mano izquierda, anillo GG Running en oro de GUCCI, y en la mano derecha, anillo Phantère en oro blanco y granate tsavoritsas y ónix de CARTIER. Foto: Noah Pharrell

LOS VAQUERIZO Y AMÉRICA

Los Vaquerizo, hermanos de matrícula de honor en el colegio, aprendieron en su tradicional hogar valores como el sentido común, el esfuerzo y el respeto, y los mutaron en sendas carreras de creatividad sin límites en todo lo que hacen. «Yo soy muy perfeccionista –dice Mario–. Me defino tenaz, constante, germano y esquizofrénico en el trabajo… y a la vez alocado y díscolo».

Casado con Alaska, con una suegra exjoyera y una hermana profesora de Historia de la Joyería y diseñadora, el mundo de las alhajas no puede estar más presente en su vida. «En joyas más es más… ¡siempre! Venimos de María Félix, de Marilyn Manson y de Elizabeth Taylor… no de Desayuno en Tiffany’s. A mí particularmente esa mujer no me interesa nada. Me gusta el exceso, y la colección Panthère de Cartier para mi mujer, a la que le regalo joyas en nuestros aniversarios», explica. Experta en tasación de antigüedades, Marta Vaquerizo diseña sus propias piezas. «Trabajo con plata y latón con baños de oro. Casi es un trabajo de alquimia».

Su madre, Ángeles Caro, es una mujer discreta, y practica esa mesura en su joyero. «Nunca me compro una joya, solo tengo las cositas que me han regalado en alguna fecha especial, algún pendiente y collares de perlas, que me gustan mucho». «A mí nunca me han regalado jamás una joya –confronta su consuegra América Jova–, todo lo que he tenido me lo he comprado yo: mucha esmeralda y brillante y nada de perlas, esa piedra trae lágrimas».

La madre de Alaska tuvo una joyería con su marido en México y «gracias a eso acumulé muchas piezas que me traje cuando vine a España: nunca pedí un crédito al banco ni jamás he tenido hipoteca. Siempre he vivido de mis alhajas, del brillante y del oro… Hay que invertir en esmeraldas y brillantes, en piezas buenas, de tres quilates en adelante… aunque de esas ya no me queda nada», concluye.

HERMANAS JIMÉNEZ. Rebeca lleva pendiente GG Runing de oro blanco y diamantes y collar de metal con cristales de GUCCI. Lucía lleva pendientes Le Marché des Merveilles de oro amarillo de 18 kt y diámetro 60 mm de GUCCI, collar Rajah con cuentas de resina y collar Rajah con cabezas de tigre y cristales, ambos de GUCCI; accesorios de la mano con cabeza de león, oro amarillo, perlas y diamantes, pulsera con cabezas de tigre, oro amarillo, turmalina rosa, berilo y diamantes, y pulsera con cabezas de tigre, oro amarillo y diamantes. Ambas visten tops de WOLFORD. Foto: Noah Pharrell

LAS HERMANAS JIMÉNEZ

De pequeña, Rebeca Jiménez participaba en las obras de teatro del colegio mientras su hermana Lucía cantaba en el coro. El destino permutó sus talentos y hoy ambas desarrollan su profesión demostrando que el carácter artístico va en los genes. «Hemos crecido rodeadas de música, pero yo, desde niña, sabía que Lucía sería actriz», sonríe Rebeca.

«A mí me gusta cantar, pero tengo claro que lo mío es la actuación», confiesa la protagonista de Casi 40, la última película de David Trueba. Han compartido escenario en varios conciertos. «Si tuviera que elegir una persona con la que interpretar un tema delante del público, sería Lucía, sin duda», nos dice Rebeca, que además de sus discos ha participado en duetos con Neil Young, Coque Malla o Miguel Ríos.

En lo que respecta a las joyas, recuerdan con cariño el reloj de su abuelo «que ahora tiene mi hijo, León», dice Lucía. «Yo, hasta hace no mucho, llevaba una pulsera que me regaló mi madre en todos los conciertos, pero acabé tatuándome el brazo y ya no me pegaba nada así que la tengo guardada», recuerda Rebeca.

FAMILIA GUILLÉN-CUERVO. Natalia lleva abrigo largo de MÓNICA CORDERA, pantalón de cuero de HUGO BOSS, pendientes Silk XS en oro blanco y diamantes de MESSIKA ALTA JOYERÍA, y sortija de oro blanco con estrellas en pavé brillantes de DURAN JOYEROS. Gemma lleva blazer blanco de ATOS LOMBARDINI y brazalete de oro blanco con zafiros y diamantes talla baguetes, sortija oro blanco Forever con brillantes y pendientes oro blanco racimo pavé brillantes, todo de DURAN JOYEROS. Cayetana lleva mono con volantes de tul negro de CHIARA BONI, Earcuff My Twin en oro blanco y diamantes multiforme de MESSIKA PARIS y brazalete Babilonia en oro blanco con cuadrados de brillantes de DURAN JOYEROS. Foto: Noah Pharrell

FAMILIA GUILLÉN – CUERVO

La historia de este país sería otra sin los apellidos Guillén y Cuervo como referentes en la interpretación, un testigo que recogen –en lo profesional y lo personal– sus tres hijos: Natalia, Fernando y Cayetana. Para esta última, es una responsabilidad «llevar estos apellidos, que pertenecen a una generación única que ayudó a este país a avanzar, a construir la democracia y a dotar a los ciudadanos de un espíritu crítico a través de los textos de teatro, los Estudio 1, las películas y de implicar su vida en convertir la cultura en una cuestión de Estado».

Una vida dedicada a la interpretación y a transmitir altos valores a su prole «sin menoscabo de una educación tradicional –explica Natalia–, mi madre fue muy rompedora en lo cultural, pero una madraza que aun en la distancia se ocupaba de que todo estuviese en orden». «Mi hermana –revela Cayetana– era la mayor y se comió las ausencias de mis padres. Hizo de madre y de padre y por eso tuvo mucho rechazo a su profesión… Y eso que hubiera sido la mejor de todos», apostilla Gemma Cuervo.

Las joyas de la familia tienen varios siglos. «Es un aderezo de diamantes rosas, herencia de mis abuelos, que hemos llevado las tres en nuestras bodas», narra la matriarca. «No somos de joyas caras. En casa no hubo nunca nivel económico para tenerlas». ¿Alguna anécdota? «En una ocasión me prestaron unas para una gala y tuve a dos tipos de seguridad escoltándome toda la noche –recuerda Cayetana–. Cuando fui al aseo les pregunté: ‘¿Puedo entrar sola o tenéis que acompañarme?».

FAMILIA CANTERO. David lleva jersey de cuello vuelto de H&M; en la mano derecha, reloj Big Ban con esfera y correa de piel azul de HUBLOT; y en la mano izquierda, reloj Altiplano de 38 mm y caja en oro blanco de cuerda manual de PIAGET. Álvaro viste jersey de cuello vuelto de PDH y reloj deportivo con cronógrafo de movimiento automático de BELL&ROSS. Foto: Noah Pharrell

FAMILIA LOS CANTERO

«A mi hijo se le veía venir desde pequeño, pese a que yo insistía en que se hiciera controlador aéreo o piloto, tenía una vocación temprana mezcla de los genes del periodismo y de la fascinación que le producía mi faceta de reportero… y es que mola más que tu padre vaya cámara al hombro jugándose el tipo a que presente el informativo», comienza David Cantero.

Que su hijo eligiese el apellido materno «obedece a que no le hubiese favorecido que, sobre todo en sus comienzos, se le hubiera vinculado a mi apellido. Es mi hijo y siempre le ayudaré, pero no en el sentido de facilitarle las cosas hasta el punto de que se convierta en imbécil». Pese a que su padre es novelista en comisión de servicio, Álvaro Berro se centra en el periodismo «un oficio que se aprende en la calle y que la digitalización –el imperio del clic y el hecho de que cualquiera con Twitter se crea periodista– ha transformado en algo muy distinto a lo que debería ser».

Sobre las joyas, ambos coinciden en que su valor se encuentra en la historia que narran detrás. «Mis pertenencias son este reloj reventado y que no da la hora que jamás me quito porque me da suerte, una pulsera que me trajo mi padre de Mauricio y una cruz de Tau que siempre llevo en el bolsillo pequeño de mis vaqueros», nos muestra Álvaro al tiempo que su padre explica que su mayor tesoro –perdido– fue un reloj Omega herencia paterna que le acompañó en sus viajes alrededor del mundo».

FAMILIA NICOLÁS. Beatriz lleva vestido de STELLA MCCARTNEY, gargantilla en oro amarillo personalizado con su nombre de NICOL’S y sortija en oro y pavé de diamantes de NICOL’S. Daniel lleva americana de terciopelo negro de EMPORIO ARMANI, jersey negro de DUARTE, colgante cruz en oro amarillo y pelo de NICOL’S, y pulsera Riviere de diamantes negros y oro y rodio negro, pulsera de oro amarillo y pelo, ambas de NICOL’S. Patricia lleva pendiente rombo en oro blanco, diamante en talla brilla y zafiro de NICOL’S, sortija Galaxy en oro blanco, pavé de diamantes, esmeraldas, amatista, zafiro y cetrino de NICOL’S, y pulsera rígida en oro blanco y diamantes en talla brilla de NICOL’S. Cinthya lleva pendientes argolla fabricados en oro blanco y pavé de diamantes de NICOL’S, gargantilla Riviere en oro blanco con diamantes en talla baguette de NICOL’S, pulsera rígida en oro blanco y diamantes en talla brillantes y pulsera de eslabones en oro blanco y pavé de diamantes, todo de NICOL’S, Y en la mano izquierda, sortija en oro blanco con pavé de diamantes de NICOL’S. Foto: Noah Pharrell

LA SAGA NICOLÁS

A los cuatro hermanos Nicolás su padre les impuso dos condiciones: licenciarse en las mejores universidades y empezar a trabajar fuera del negocio familiar. «Yo he sido auditora en Deloitte, Iberia y Renfe y directora financiera en otras empresas –comenta Cynthia, directora general de Nicol’s, la firma familiar– pero más de una década después encontré mi sitio aquí. Y creo que, de todos los hermanos, soy a la que más le gustan las joyas». Para Daniel, que se mueve entre las tiendas Nicol’s en la milla de oro madrileña y las minas de Colombia o Sri Lanka, no hay frivolidad en un oficio «que conmemora los momentos únicos del ser humano que hablan de amor, de pasión o de familia.

Todas esas piezas que acaban pasando de generación en generación». En la saga Nicolás, las joyas y el arte –especialmente, la pintura– siempre han estado muy relacionados, algo que ha eclosionado en el trabajo de Patricia «la más creativa de los cuatro», apostillan sus hermanos. Patricia Nicolás, que abrió su primera joyería en Londres hace 10 años, colabora activamente con el Design Museum en Reino Unido, ha diseñado con el impresionista H. Hodgkin y la National Portrait Gallery.

Pese a que estuvo siete años en un puesto de alta dirección en Carrera & Carrera, Beatriz Nicolás confiesa que ella prefiere «la moda a las joyas: es lo que más me gusta y por eso un día decidí hacerme empresaria y montar Beniroom», su tienda multimarca. A pesar de pertenecer a uno de los imperios nacionales de la joyería, no saben lo que es ser ‘hijo de’. «Mi madre era modista y mi padre comenzó a trabajar con 15 años, tenía que tallar en el cuarto de baño, destrozándose el codo porque al mover la segueta se chocaba con la pared. Sabemos de dónde venimos», explica Patricia.

FAMILIA TOLEDO. Cyra lleva gabardina de GEMA MARTÍN, zapatos de PURA LÓPEZ, pendientes Liens Séduction de oro rosa de 18 kt de CHAUMET; en la mano izda., brazaletes Liens Séduction de oro rosa de 18 kt de CHAUMET, anillo Possession en oro rosado y ocho diamantes y anillo Possession en oro rosado y 46 diamantes, ambos de PIAGET, brazaletes T Smile en oro amarillo, blanco y rosa y diamantes de TIFFANY&CO, y en la derecha, reloj cóctel en oro rosa con diamantes y correa en satén de TIFFANY&CO. Fabiola con gabardina de CLAUDIE PIERLOT, pulsera de oro blanco eslabones y pulsera de oro blanco rectángulos brillantes, ambas de DURAN JOYEROS, y zapatos de MAS34. Jose viste gabardina con capelina camel de GEMA MARTÍN, anillo Vulcano de oro rosa con coral y brillantes blancos y pendientes de oro negro y oro amarillo con brillantes blancos y negros, ambas de RABAT, y zapatos de MAS34. Liuva, con gabardina de PALOMO SPAIN y pendientes Possession en oro rosado y diamantes de PIAGET y pulsera T Smile en oro amarillo, blanco y rosa y diamantes de TIFFANY&CO. Foto: Noah Pharrell

LAS TOLEDO

Décadas antes de que naciesen mediáticamente las Kardashian, las hermanas Toledo ya enarbolaban el linaje femenino más portentoso del mundo de la moda, el cine y la televisión. Las tres hermanas –Cyra, Fabiola y Jose– y la hija de la primera, Liuva, posaron juntas hace 26 años para una portada. «Aunque mis hermanas siempre tuvieron claro desde pequeñas que se querían dedicar a la moda y el cine, en mi caso tengo que confesar que fue la insistencia de un amigo de la familia empeñado en hacerme unas fotos… al final cedí y ahí empezó mi carrera», recuerda Jose. «Nuestras carreras siempre han ido al margen las unas de las otras», explica Fabiola, quien confiesa que nunca le han dado consejos a Liuva, la pequeña de la saga. «Viendo a mi madre y a mis tías desde pequeña… ¡imagínate! Dedicarme a esto era mi sueño. Pero mi madre siempre fue muy estricta: «Las niñas no trabajan’, decía», explica la benjamina.

«En lo que se refiere a las joyas, tenemos una anécdota curiosa. Como a mi madre le daba miedo que perdiésemos la medalla de la comunión, llevaba las tres siempre colgadas al cuello… jamás se las quitó, ni cuando ya fuimos mayores y tuvimos hijos», comentan al unísono. Mientras que a Fabiola le retrotraen a momentos y personas especiales –«una joya no te la regala cualquiera»– a Jose le gustan las piezas con fuerza: «Como suelo vestir cómoda y sencilla, son el complemento con el que más me atrevo a jugar». Su hermana mayor prefiere ver las alhajas en otras manos: «Me gusta verlas pero no poseerlas», admite Cyra .

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