Los «ejércitos de fans» vuelven a ganar: la red social TikTok expulsa de por vida al polémico bloguero Perez Hilton

La popular plataforma ha vetado la cuenta del rey del chismorreo de Hollywood, con más de un millón y medio de seguidores, por haber infringido sus normas de comportamiento. Acusado de propagar mensajes de odio y de acoso, el caso de Hilton viene precedido de una campaña con miles de firmas que pedían su “cancelación”.

Perez Hilton

Perez Hilton, en Las Vegas en 2018. Foto: Getty

“No quiero parecer demasiado dramático, pero tengo la sensación de que mi mundo se está derrumbando. Siento como si me estuviera muriendo”. Así, entre sollozos e hipérboles, el bloguero amarillista Perez Hilton, de 42 años, desvelaba en un vídeo de diez minutos de duración el cierre permanente de su cuenta –con más de un millón y medio de seguidores– en la red social TikTok. La plataforma asiática, favorita de los más jóvenes, ha vetado al polemista alegando la violación repetida de diferentes normas de conducta desde que se uniera en agosto de 2019. “Acoso, publicación de contenido que contiene insultos y discurso de odio, comportamiento sexual y desnudez”, son algunas de las infracciones que, según The New York Times, TikTok achaca a Hilton, y que este desmiente categóricamente. Pero en el fondo de su caso, un nuevo paso en la cultura de la cancelación, está el grito de una nueva generación de estrellas digitales que no permitirán que esta red social siga los pasos de otras como Twitter o Facebook.

Los problemas de Perez Hilton comenzaron el pasado mes de marzo, cuando dejó un comentario en el tablón de la mayor estrella de la red social, Charli D’Amelio. “¿Alguien más considera inapropiado que una niña de 15 años baile así?”, se preguntaba el bloguero sobre un vídeo de la joven estadounidense, que compartía en bikini una de sus virales coreografías en una playa de Bahamas. Días después embistió contra el padre de la estrella, volviendo a poner bajo el foco mediático un incidente ya conocido de 2014 cuando este, candidato al Senado, fue detenido conduciendo bajo los efectos del alcohol. Y también esparció rumores sobre una posible infidelidad del exnovio de Charlie D’Amelio, Chase Hudson, mientras todavía estaban juntos.

A lo largo de los meses son varias las tiktokeras célebres que han revelado haber recibido comentarios negativos por parte del reportero. La gota que colmó el vaso fue una campaña de Change.org para echar al bloguero de la red social TikTok que, bajo el hashtag #PerezHiltonIsOverParty, consiguió más de 220.000 adhesiones. “Simple y llanamente, da miedo. Es problemático, esparce negatividad en la aplicación y se gana la vida atacando a jóvenes solo por diversión. Que lo CANCELEN o, al menos, que lo VETEN de la red social”, manifestaba la petición. Un «hasta aquí» de las tiktokeras hartas de ser juzgadas por “hombres de mediana edad” sobre lo que hacen, lo que visten o lo que dicen. Un escrutinio que ya las obligó a marcharse de otras plataformas como Twitter, Facebook o Instagram, que conviven y toleran los insultos. “Me encanta toda la atención, ya sea positiva o negativa. Un comentario de odio es una visualización más y me ayuda con el engagement”, respondió el aludido, encantado desde el punto de vista empresarial con ser el protagonista de la polémica.

Perez Hilton se hizo un nombre en Hollywood por su cercanía con las grandes estrellas. En la imagen, posa junto a Katy Perry en 2010. Foto: Getty

Pero una vez que TikTok cumplió el deseo de sus usuarios, la aparente felicidad de Mario Armando Lavandeira se ha convertido en lágrimas por su final en una plataforma que, manifiesta, le ha ayudado a «superar la depresión» en la que ha estado inmerso estos meses. Esperando un “milagro navideño”, Hilton ha confirmado que se ha puesto en contacto con Charli D’Amelio y su familia para “rogarle su ayuda” en la recuperación de su perfil, sin aparente respuesta hasta la fecha.

La expulsión de Hilton de la red social para preservar “un ambiente comunitario solidario y acogedor” ha sido recibida con júbilo por los usuarios, que incluso lo han transformado en contenido viral, pero también con preocupación por parte de expertos como el periodista Ben Goggin: “Perez fue y es una figura mediática controvertida, pero esto parece un peligroso paso hacia la censura de los medios de comunicación en favor de los sentimientos de los creadores más populares”, tuiteó. “Ver a un hombre adulto llorando y rogándole a una adolescente que le ayude a volver a una aplicación usada en su mayoría por adolescentes es algo demasiado abyecto que contemplar”, añade Marie Solis en Jezebel.

El conocido como rey del chismorreo es la última víctima de la conocida como cultura de la cancelación, por la que diversos grupos de fans piden ajusticiar a personajes célebres que exhiben comportamientos u opiniones reprochables. En el último año, personalidades tan reconocidas como la presentadora y humorista Ellen DeGeneres o la autora de la saga Harry Potter, J.K. Rowling, han estado en la diana del público digital, traduciéndose en una considerable caída de la audiencia televisiva de la primera y, en el caso de la escritora, en la condena pública de su actitud transfóbica por parte de intérpretes como Daniel Radcliffe (Harry Potter) o Emma Watson (Hermione). “Las influencers son una clase diferente de celebridades. Ellas empuñan unos poderosos ejércitos de fans capaces de dar forma a la narrativa pública, a través de la apología. Según Hilton, las seguidoras denunciaron en masa todos sus vídeos para que fuera expulsado de TikTok”, escribe Taylor Lorenz, editora de The New York Times.

En el caso del bloguero, quien busque excusas para motivar la propuesta de cancelación no necesita indagar demasiado. Lady Gaga, por ejemplo, lo acusó de estar acosándola tanto a ella como a su familia, intentado alquilar un apartamento en su mismo edificio para espiarla. “Estás enfermo. ¡Déjame en paz!”, llegó a rogarle la que fuera una de sus amigas más cercanas en 2013. Unos años antes, Perez Hilton había publicado en su web homónima una imagen de Miley Cyrus en la que la cantante aparecía sin ropa interior, además de haberla descalificado con todo tipo de improperios cuando esta todavía era menor de edad. La cantante Ariana Grande fue otro de los objetivos de una ira producto, según confesó él mismo en su biografía, del despecho que le produjo que la estrella del pop no quisiera contar con él como representante.

En su controvertido currículo, que él insiste en haber dejado atrás definitivamente, también figura haber viralizado insultos crueles sobre Britney Spears o Jennifer Aniston o sacar del armario a base de exclusivas a figuras relevantes de Hollywood como Neil Patrick Harris. La publicación de diferentes noticias falsas –como la muerte de Fidel Castro–, su transformación en una personalidad mediática en sí misma y el mero paso del tiempo acabaron haciendo mella en su popularidad, que trata de recuperar ahora diversificando su alcance en plataformas de nuevo cuño como TikTok. Y, aunque la repercusión en este caso no sea nada positiva, él parece abrazarla de cualquier forma. Como asegura en su cuenta de Twitter, “bueno, al menos estoy teniendo un montón de titulares a raíz de esto”.

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