Militantes o enemigos: quién es quién en la guerra entre Netflix y el cine tradicional

Steven Spielberg ha sido el último en pronunciarse en la 'Civil War' que divide a los cineastas más prestigiosos de la industria. ¿Quién milita en cada uno de los bandos contendientes? Aquí te lo contamos.

Militantes o enemigos: quién es quién en la guerra entre Netflix y el cine tradicional

A Netflix le ha surgido un poderoso enemigo, Steven Spielberg. Foto: Getty

Si el teniente coronel Kilgore, interpretado por Robert Duvall en Apocalypse Now, echara un vistazo a la actual atmósfera de la industria cinematográfica seguro que nos alertaría del “encantador” olor a napalm. Porque el cine tal y como lo conocemos está en guerra. El asalto indiscriminado a las reglas del juego perpetrado por plataformas de streaming como Netflix, tirando de voluntad derrochadora y cero ganas de conciliarse con los actores tradicionales (Amazon sí estrena en salas), ha pillado desprevenida a una industria que jamás se había encontrado ante una amenaza semejante en las últimas décadas. Ni la piratería, ni la edad de oro de las series de televisión, habían creado tal escisión en un sector que debe decidir ahora si abrazar o rechazar el canto de sirena del mundo digital, sabiendo además que acertar o no en el veredicto puede ser decisivo para el futuro de su carrera profesional. Los directores de mayor renombre, que pueden permitirse el lujo de decir “no” a los millones del ‘bajo demanda’, están en medio de la encrucijada. ¿Quiénes se han alistado en cada uno de los bandos?

Christopher Nolan, Quentin Tarantino y Alejandro G. Iñárritu. Foto: Getty

En contra

Steven Spielberg

“Un peligro para los espectadores”. Así de contundente resultó ser la opinión del conocido como Rey Midas de Hollywood al ser preguntado por la cadena ITV sobre Netflix. Spielberg justificó sus palabras al referirse al efecto que habían tenido en la industria estas plataformas, adquiriendo las películas medianas y pequeñas y dejando los grandes taquillazos para los estudios tradicionales. “Habrá cada vez menos directores que se peleen por conseguir presupuesto o por competir en Sundance para poder tener un estreno en pantalla grande”, afirmó, siendo otra vez muy específico al ofrecer su punto de vista sobre si las películas de Netflix deberían optar al Oscar: “Una vez que estrenas en televisión, eres un telefilme. Y si es bueno se merece un Emmy, pero no un Oscar”.

Quentin Tarantino

A nadie puede sorprenderle la militancia del director de Pulp Fiction en este bando. Antes de convertirse en uno de los imprescindibles del cine contemporáneo, Tarantino trabajó durante años en un videoclub que le reportó una vasta sabiduría fílmica. Defensor de la gran pantalla y el 70mm como formato, no es nada fan del streaming. “Es muy triste para mí. Me sorprende cómo el público ha pasado página y no les importa. No estoy en Netflix y no tengo claro ni su funcionamiento exacto pero es un poco como los canales de pago de películas. Accedes a la guía, miras la lista y… o grabas o ves algo, y a los diez o veinte minutos empiezas a hacer otra cosa. Hemos caído en esto”, dijo en una entrevista, lamentándose de la pérdida de la dinámica social, de recomendación y de búsqueda, presente en los videoclub: “Existía una inversión, un compromiso con la película que elegías. Eso se ha perdido”.

Christopher Nolan

El realizador de El caballero oscuro, Origen o Dunkerque es quien más beligerante se ha mostrado hasta ahora con respecto a la plataforma bajo demanda. La política de Netflix de estrenar el contenido solo a través de internet ha sido calificada por Nolan como “un sinsentido” cuyo único objetivo es el de acabar con las salas de cine. Junto a Sofia Coppola (Lost in Translation) pidió expresamente al público que siguiera asistiendo a las salas. Sus encendidas palabras hacia Netflix, a la que considera como “una moda” que no debería participar en festivales o galas de premios, tuvieron tal eco en la prensa que días después se disculpó por carta al encargado de la misma, Ted Sarandos, sosteniendo que debería haber sido “más educado”. Ava DuVernay, directora de películas como Selma y Un pliegue en el tiempo, no dudó en contestarle por Twitter: “¿Y si no hay ningún cine en tu barrio?”.

Alejandro González Iñárritu

Para el autor de Birdman o El renacido, ver una película de Netflix en el móvil es como ver un cuadro de Diego de Velázquez en una postal: “Has visto la postal, pero no has visto a Velázquez”. Pese a todo, el mexicano no está de acuerdo con los colegas que creen que las obras de la compañía de streaming no deben acudir a los festivales de cine: “El 90% de las películas que vemos aquí no llegarán a las pantallas del mundo. La realidad es que es mejor que estén en Netflix porque así pueden ser vistas”.

James Cameron

Quien revolucionara la experiencia de vivir una película en pantalla grande gracias a los adelantos técnicos de películas como Titanic o Avatar no parece dispuesto a trasladarlo al formato doméstico. “Es una idea estúpida. No quiero ver cómo se extingue la experiencia religiosa de acudir al cine. No creo que Netflix vaya a ir a ninguna parte pero a los espectadores no se les debería negar la opción de ver una película en pantalla grande”, dijo al The Daily Telegraph.

Los próximos trabajos de Martin Scorsese y Pedro Almodóvar apuntan a Netflix. Foto: Getty

Desertores

Martin Scorsese

Es la película más polémica del momento en Hollywood y ni siquiera está cerca de su estreno. The Irishman, el nuevo trabajo del director que le devuelve al género de la mafia y un reparto de campanillas liderado por Robert de Niro y Al Pacino, trae de cabeza a exhibidores de todo el mundo que ven peligrar sus opciones de acoger en los cines la esperadísima obra del realizador de Uno de los nuestros. Scorsese, que se había mostrado en contra de las plataformas de streaming por “todas las distracciones” que pervierten el visionado de una película en el hogar, aceptó unirse al enemigo para sacar adelante este ambicioso proyecto. Netflix fue la única productora que no dudó en poner sobre la mesa los más de 120 millones de euros que necesitaba para rodar The Irishman, unas cifras actualmente solo admitidas por los taquillazos de superhéroes. La batalla ahora está en saber si Scorsese conseguirá que Netflix ceda en su política de negar la exhibición de sus películas en salas de cine, requisito anteriormente imprescindible para el director norteamericano. ¿Se atreverán los festivales internacionales o galas de premios como los Oscar a vetar a Scorsese, De Niro o Pacino de no cumplirse este condicionante? De momento, todo apunta a que tendremos que ver esta esperadísima producción en la soledad de nuestro salón.

Pedro Almodóvar

El director manchego se vio en el centro de la ‘tormenta Netflix’ durante su presidencia en el pasado festival de Cannes. La presentación allí de dos películas de la plataforma, Okja y The Meyerowitz Stories, despertó una tremenda polémica y dividió al propio jurado sobre la legitimidad o no de permitir competir a filmes que jamás serán proyectados en una sala. Will Smith, protagonista de la película original de Netflix Bright, se mostró a favor asegurando que podía complementarse con el modelo tradicional; mientras que Almodóvar quiso defender “la capacidad de hipnosis de la gran pantalla” frente al resto de dispositivos y las “reglas del juego basadas en las ventanas de exhibición”. En mayo de 2017, varios medios anunciaron un acuerdo del director con la plataforma para dirigir una serie, siendo desmentido por la productora El Deseo horas más tarde. Pese a todo, parece que la relación entre el manchego y Netflix está cerca de la reconciliación total, ya que según confesó el hermano del director, Agustín Almodóvar en una entrevista con El Español, “acabarán trabajando juntos”.

Dee Rees y Ava DuVernay, dos cineastas nominadas al Oscar por proyectos en los que Netflix ha participado. DuVernay defiende la labor inclusiva de la plataforma con minorías. Foto: Getty

A favor

Ava DuVernay

Nominada al Oscar por el documental 13th, que produjo Netflix, la directora de Selma y Un pliegue en el tiempo solo tiene buenas palabras con el gigante de streaming televisivo. “Es un espacio seguro, productivo y artístico”, explicó a Variety. “Con 13th pensé que el documental se quedaría en los canales escondidos de Netflix y que apenas algunos libreros se lo descargarían, pero ellos dijeron: ‘Esto es algo especial’. Ellos fueron los que iniciaron la campaña para los Oscar. Ellos fueron los que presionaron para que se estrenase en los cines. Lo encontré muy emocionante, especialmente para mí, una persona negra, y además mujer, el poder ver diferentes formas de acceder a espacios donde alcanzar mayores audiencias”.

Alfonso Cuarón

De los conocidos como “los tres amigos” (Iñárritu, Cuarón y Del Toro), el primero es el único que se muestra reticente a abrazar el cine a través de internet. Del Toro ha firmado una serie de animación para la plataforma (Trollhunters) y Cuarón fue especialmente duro con las declaraciones de Christopher Nolan al respecto. “Es tratar de vivir a destiempo, el cine es una expresión creativa que se ha desarrollado. ¿O acaso los pintores tienen que regresar a las cavernas? Me parece de una miopía total. (…) Creo que hay generaciones pasadas que dejan de ser relevantes porque dejan de comunicarse o solo lo hacen con personas de su generación y eso me parece profundamente egoísta”, afirmó en una conferencia.

Dee Rees

“Netflix es la razón por la que la gente vio mi primera película y Esta fue relevante durante mucho tiempo”, explicó a Vanity Fair la directora de Mudbound. La historia de la nominada a mejor guión adaptado en los últimos Oscar con Netflix viene de largo. Pariah, su debut cinematográfico en 2011, alcanzó mayor notoriedad cuando estuvo disponible en la plataforma –Rees entró en la lista de directores a seguir la pista de The New York Times en 2013 gracias al éxito en Netflix– y allanó al camino a su producción racial de época que consiguió cuatro nominaciones a los premios de la Academia. El gigante de streaming, además, fue el único distribuidor dispuesto a abonar los millones que requería la productora en Mudbound.

David Fincher

Con obras de culto como Se7en o El club de la lucha, Fincher fue uno de los primeros grandes nombres en mudar su talento al streaming con House of Cards. “Veo en Netflix a gente lo suficientemente valiente e interesada como para construir un espacio de juego entre el cine y la televisión. Ese patio de recreo es un refugio seguro para el drama adulto, que ha sido expulsado de las multisalas”, declaró durante el lanzamiento de su más reciente serie, el thriller psicológico Mindhunter.

Spike Lee

“Les suelo decir a mis estudiantes de cine en la NYU (Universidad de Nueva York) que no hay una única manera de hacer las cosas. Hay que adaptarse y ser flexible cuando el mundo cambia. Y claramente está cambiando”, aseguró el legendario cineasta que ha estrenado recientemente en Netflix un remake de su ópera prima, She’s Gotta Have It (Nola Darling) en forma de ficción seriada. “Netflix y Amazon han cambiado el juego. Eso es bueno para los cineastas, para las películas y para los espectadores”.

Judd Apatow

El actual mandamás de la comedia estadounidense, director de películas como Virgen a los 40 y productor de series como Girls o Love, se ha mostrado también a favor de la llegada de las plataformas digitales a la industria del entretenimiento. “Hacemos estas películas y nos encanta que se vean en los cines. Pero yo siempre le digo a la gente con la que colaboro esto: ‘Asegúrate de que te gusta porque la gente va a estar viendo esto por televisión durante los próximo 60 años. Ahí es donde la mayor parte de la gente ve todo”, dijo en declaraciones a Los Angeles Times.

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