Enseñar tanga vuelve a estar de moda. Foto: Getty / DR

De Beyoncé a Kim Kardashian o Dua Lipa: el inesperado regreso del tanga que se enseña

Reviviendo aquellos días en los que Tom Ford para Gucci convirtió el tanga de 'strass' en el complemento más deseado e infinitas 'celebrities' mostraron el suyo, llega su enésima resurrección.

Kim Kardashian, Beyoncé, Dua Lipa, Bella Hadid (en la pasarela y fuera de ella) o Alexa Demi (conocida por su papel en Euphoria) son las responsables de resucitar la única tendencia dosmilera que faltaba. Si el pantalón de tiro bajo se empeña en volver, el chándal de terciopelo es la prenda estrella para estos meses de reclusión y plantarse el pantalón sobre un vestido ya es una realidad, era cuestión de tiempo que las tiras del tanga volvieran a asomar. Ya se sabe que la moda siempre mira dos décadas atrás y su último capricho aboga por revivir aquellos días en los que agacharse dejando a la vista sin querer –o queriendo– el triángulo posterior del tanga era lo más rompedor y sensual, además de un gesto de dudoso gusto. Parte de la culpa la tuvo, cómo no, Paris Hilton, que viralizó antes si quiera de que existiera Twitter o Instagram una imagen en la que dejaba asomar un minúsculo tanga de flores rosas por encima de un vaquero con cinturón de Louis Vuitton.

Paris Hilton enseñando el tanga en 2001. Foto: Getty

Muchas más serían las que se sumarían después a un acto a medio camino entre el descuido (sí, es cierto que los pantalones del momento tenían un tiro realmente bajo) y lo intencionado que se convirtió en tendencia. Halle Berry en los MTV con un diseño con tiras que simulaban las propias de esta prenda interior, Christina Aguilera haciendo lo propio o Cher y Rose McGowan luciéndolo con las nalgas al aire marcaron una época. También lo hizo Gillian Anderson en la fiesta posterior a los Oscar organizada por la revista Vanity Fair en 2001. El pronunciado escote en la espalda de su vestido de Eduardo Lucero dejaba a la vista un tanga negro en el que incluso se transparentaba la etiqueta. Ahora son Beyoncé –vestida por Christopher John Rogers– o Kim Kardashian las que siguen su estela posando con idénticas combinaciones para el Vogue británico o la campaña de Givenchy, respectivamente.

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“Fashion was a place of escape for me. Every Friday, my kids and I would dress up and take each other’s pictures. It became an opportunity to handle this crazy year together.” Throughout the making of #BritishVogue’s December issue cover story, @Beyonce told @Edward_Enninful she had a very important goal: she wanted to have fun. See the full 20-page fashion story in the new issue on newsstands and available for digital download Friday 6 November. And click the link in bio to read the full interview now. #Beyonce wears a @ChristopherJohnRogers dress, @AgentProvocateur crystal thong and @LorraineSchwartz necklaces. Photographed by @InternetBby and styled by @Edward_Enninful with hair by @JawaraW and colourists @Rachel_Bodt and @ShirleyGHauteHair, make-up by @FrancescaTolot, nails by @OhMyNailsNYC, set design by @StefanBeckman and lighting direction by @_Wordie. With thanks to Beyoncé’s personal stylist @ZerinaAkers, her tailor #TimWhite and publicist @YvetteNoelSchure; Parkwood Entertainment creative director @KwasiFordjour and creative producer @LaurenLaLaBaker; Satellite414 founder @CarlitoF8; @TravisKiewel and @RobFamous for @ThatOneProduction; and Vogue entertainment director-at-large @JillDemling.

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Sobre la pasarela también se han dejado caer intentos por recuperar la imagen de las tiras del tanga sobresaliendo por encima de la cinturilla del pantalón. Bella Hadid así lo lucía para Versace reinterpretando la ocurrencia después en su cuenta de Instagram. ¿La última en apuntarse? Dua Lipa, que a finales de septiembre se dejó ver por las calles de Nueva York con su particular uniforme de la nueva normalidad: mascarilla, sudadera al hombro, vaquero de tiro bajo y cintas con encaje asomando estratégicamente. Nada que no hiciera a finales de los 90 Tom Ford para Gucci. El que por aquel entonces era director creativo de la etiqueta italiana convirtió el tanga –en su caso con doble logo de strass– en un complemento más, un elemento sexy hecho para dejarse ver de manera tan sutil como sugerente bajo pantalones y faldas tubo de cintura baja.

Dua Lipa enseñando el tanga por Nueva York a finales de septiembre. Foto: Gtres

Si bien hace tres años firmas como Versace, Vaquera, Rihanna para Fenty o el propio Tom Ford ya se atrevieron a recuperar el gesto en sus desfiles (algunos en versión explícita como Donatella, otros a través de un body que dejaba ver la cadera y el costado creando un efecto similar y actualizado) y Jennifer Lopez subió la apuesta enseñando el suyo en todo su esplendor en 2018, este otoño-invierno el tanga visible es una plaga. Además de los ejemplos citados, la actriz Alexa Demie (Euphoria) lució un modelo con cristales Swarovski de la firma Akna en una alfombra roja el pasado agosto como ya había hecho Hailey Bieber vestida por Alexander Wang en la última gala Met. De cara a la próxima primavera también lo defienden Matthew Williams en su primera colección para Givenchy, la diseñadora Supriya Lele, Versace o la firma Aya Muse.

Kim Kardashian enseñando el tanga en la campaña de Givenchy. Foto: DR

Aunque las versiones actuales también abogan por jugar al despiste combinando tanga y pantalón, el gran vencedor de la temporada es el vestido monocolor de generosísimo escote trasero. Siguiendo los dictados de las expertas –aka Beyoncé, Kim Kardashian o Alexa Demie– la clave para copiar sus looks pasa por elegir ropa interior muy escueta y muy llamativa. Nada de tangas en colores neutros: el rojo y aquellos que incluyen pedrería son las opciones ganadoras. Probablemente la microtendencia no tenga recorrido más allá de las escasas alfombras rojas de los próximos meses (el debate sobre la hipersexualización femenina también está ahí), pero no subestimen el poder del tanga. Quizá sobresalga por encima del chándal de terciopelo en más de un estilismo de Nochevieja de peli, mantita y sofá.

Gillian Anderson golpeó primero. Así posó en la fiesta de Vanity Fair en los Oscar de 2001. Foto: Getty

Givenchy lo apuesta todo al tanga visible para la próxima primavera-verano. Foto: Imaxtree

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