Christine McVie y Stevie Nicks o cómo el pacto de dos amigas consiguió que Fleetwood Mac sobreviviera al caos, el sexismo y la cocaína

La compositora, teclista y cantante de Fleetwood Mac ha fallecido a los 79 años a causa de una corta enfermedad. Esta es la historia de su amistad con Stevie Nicks y de cómo juntas se sobrepusieron al drama y el exceso que trajo consigo la grabación de Rumours (1977), el emblemático disco de la banda que ambas compartieron con sus ex.

Christine McVie y Stevie Nicks en una imagen de 2018. Foto: Getty

“Hay otra chica involucrada. Vas a tener que conocerla y ver si te gusta”. Esas fueron las palabras del batería Mick Fleetwood a Christine McVie, la icónica teclista de Fleetwood Mac que fallecía el pasado 30 de noviembre, cuando en 1975 la banda buscaba nuevo guitarrista. Lindsey Buckingham, principal candidato para esta nueva formación, solo se incorporaría al grupo de raíces británicas que conformaban entonces Mick y el matrimonio McVie (John y Christine) si lo hacía con él su entonces pareja artística y sentimental, Stevie Nicks. En la insinuación del batería a Christine estaban contenidos los clichés y el sexismo de la industria musical de entonces. Dentro de un espacio de aplastante mayoría masculina, la idea de dos mujeres talentosas (ambas compositoras y cantantes) que no se conocían compartiendo escenario parecía potencialmente peligrosa para algunos, pero no en absoluto para las implicadas. Su alianza y apoyo mutuo combatiendo los egos y desencuentros con los que pronto acabarían siendo sus ex las salvaron a ellas y a la propia banda del caos que se desató con Rumours (1977). El nombre del álbum con el que hicieron historia –uno de los más vendidos del mundo, con alrededor 45 millones de copias–, responde a la cantidad de titulares sobre los dramas sentimentales y el reguero de alcohol y cocaína que condimentaron sus diez meses de grabación en Sausalito, California.

 “Hace unas horas me dijeron que mi mejor amiga en todo el mundo, desde el primer día de 1975, había fallecido. Ni siquiera supe que estaba enferma hasta el sábado por la noche. Quería ir a Londres pero nos dijeron que esperáramos”, ha escrito Stevie Nicks en una carta publicada en Instagram tras conocerse la muerte de Christine McVie. En ella compartía también la letra de una canción que, según cuenta, le ha acompañado desde que supo la noticia: Hallelujah, el tema que Alana Haim, de las HAIM, dedicó a su mejor amiga fallecida en un accidente de tráfico.

“Nos conocimos y me cayó bien al instante. No somos competitivas en absoluto. Somos totalmente diferentes, pero totalmente comprensivas la una con la otra. Muy buenas y queridas amigas”, decía McVie sobre su compañera Nicks a Rolling Stone en 2014, uno de los múltiples halagos cruzados que las artistas se han dedicado en público a lo largo de los años. “Hicimos un pacto, al principio, de que nunca nos faltarían al respeto los músicos (hombres) de la comunidad. Y lo cumplimos a rajatabla. Creo que hicimos el juramento del meñique: si alguna vez sentíamos que nos trataban así, nos levantaríamos y nos iríamos, y así lo hicimos. Cuando eso ocurría, simplemente decíamos: ‘Bueno, esta fiesta se ha acabado para nosotras”, contaba a principios de año Stevie en The New Yorker.

 Desde el primer encuentro de los cinco artistas en un restaurante mexicano, en el 75, hasta la publicación de Rumours apenas pasaron dos años. Entretanto, grabaron otro álbum (Fleetwood Mac, 1975) que supondría el principio de su éxito comercial y el fin de sus relaciones amorosas. Cuando tocó meterse en el estudio a preparar el siguiente disco, John McVie, bajista, y Christine se estaban separando tras ocho años casados. Ella había empezado una relación con el director de iluminación que giraba con el grupo, para quien escribió You Make Living Fun, incluida en el disco. «Cuando se enteraron de que salía con él, le despidieron al poco tiempo -¡por eso!-. Después de aquello, no volví a llevar a chicos de gira conmigo”, dijo la teclista a The Guardian en 2014.

Christine McVIE and Stevie Nicks en el estudio de grabación. Foto: Getty

 A pesar de aquello, aseguraba al mismo periódico McVie, sus tensiones con John dentro del estudio eran más manejables que las de la otra pareja del grupo: Stevie Nicks y Lindsey Buckingham. Ella nunca fue “tan melodramática” como sus colegas estadounidenses, que también pusieron fin a lo suyo durante el mismo periodo, derivando en una compleja relación de amor odio cuya tensión no se disipó del todo con los años –Lindsey fue despedido de la banda de manera definitiva en 2018–. Los recados de uno y otro están contenido en hits como Dreams o Go Your Own Way. Y la cosa se tensó aún más cuando Nicks y Nick Fleetwood, el batería, tuvieron un romance pasado un tiempo. Este último tampoco había salido indemne de la grabación de Rumours: en esos meses descubrió que su pareja, con quien acababa de ser padre, le estaba siendo infiel con su mejor amigo.

 Despecho y dolor, mezclados con alcohol y cocaína en cantidad, no ayudaron a calmar los ánimos en esta historia que se ganó el apelativo popular de “la telenovela del rock”. Las sesiones de grabación empezaban a las siete de la tarde y se dilataban durante toda la madrugada. El consumo estaba a la orden del día y era casi complementario a la profesión. “Podías ir de tiendas y comprar unas pequeñas y hermosas botellas de coca que te colgabas alrededor del cuello: doradas, turquesas, de todo tipo de colores, con diamantes, y una pequeña cuchara. Stevie y yo las llevábamos, era muy estético”, explicó Christine al periódico británico. A los chicos, según contaba, “les proporcionaban cocaína en tapas de botellas de Heineken en el escenario, pero Stevie y yo solo lo hacíamos con las cucharillas”.

Mick Fleetwood, Stevie Nicks, Lindsey Buckingham, Christine McVie y John McVie en 1975. Foto: Getty

A pesar de considerarse una consumidora moderada en comparación al resto del grupo, McVie reconocía en el programa de radio Desert Island Discs: “No sé si habría escrito Songbird si no me hubiese metido un par de tiros de cocaína y media botella de champán. O si se habría escrito alguna de las canciones que estaban en ese álbum, creo que todos estábamos puestísimos”. En cualquier caso, ella salió mejor parada que Stevie, desenganchándose durante su retiro a Suiza para grabar su primer disco en solitario en 1984 mientras su compañera tuvo que recurrir dos años más tarde al centro desintoxicación Betty Ford y posteriormente desarrolló una dependencia aún más fuerte con el Klonopin (un sedante).

 “En el escenario estábamos bien, pero fuera de él todo el mundo estaba bastante enfadado. La mayoría de las noches Chris y yo nos íbamos a cenar solas, abajo en el hotel, con seguridad en la puerta”, narraba Stevie Nicks sobre las giras posteriores a Rumours. Lo hacía en la entrevista a The Guardian de 2014 ya mencionada que dieron de manera conjunta ambas artistas cuando hicieron su primera gira de reunión con la formación al completo; 15 años después de la salida de Christine McVie para cumplir lo que ella misma denominaría como su “delirio de querer ser una campesina inglesa” retirada en su mansión de Kent.

 También entonces, ambas compositoras, que son la firma detrás de la mayoría de los grandes éxitos del grupo –esto quedó patente con la publicación de sus Greatest Hits en 1988, que incluye 16 canciones de las cuales ocho cuentan con la autoría o coautoría de McVie y cuatro con la de Nicks, frente a las tres de Buckingham– reflexionaban sobre la disparidad que la vida en la carretera marcó entre ellos y ellas en lo personal y profesional. Ellas optaron por dejar a sus novios en casa para evitar dramas con sus ex entre bambalinas y aquello dificultó su planificación familiar. «Nunca hubo hijos [para mí]», decía Christine. «Siempre estuvo mi carrera de por medio. Era una opción u otra, y Stevie dirá lo mismo. Los chicos se iban y tenían hijos, pero para nosotras era un poco difícil hacerlo. Así que no pudo suceder. Tampoco nunca encontré al hombre adecuado. No por falta de intentos”. Como diría Tim Jonze, el periodista que se encargó de recoger el testimonio del reencuentro entre las dos amigas, “el pragmatismo, y la sensación de que ambas estaban realmente por encima de esas cosas mezquinas, parece haber mantenido a las dos mujeres sanas, y probablemente a la banda unida”.

Stevie Nicks, John McVie y Christine McVi, de Fleetwood Mac. Foto: Getty

 En una de sus últimas entrevistas, que dio el pasado junio a Rolling Stone con motivo de la presentación de su trabajo Songbird (A Solo Collection), habiendo pasado por una segunda gira de reunión con Fleetwood Mac entre 2018 y 2019 en la que Lindsey Buckingham no participó, Christine contaba que la distancia había vuelto a enfriar la relación con la banda y con Stevie: «Cuando estuvimos en la última gira nos comunicamos mucho. Siempre nos sentábamos una al lado de la otra en el avión y nos llevábamos muy bien. Pero desde que la banda se separó, no he vuelto a hablar con ella”. Con la artista inglesa fallecida repentinamente tras una breve enfermedad desconocida que ha pillado a los miembros de Fleetwood Mac por sorpresa, Nicks le dedica estas palabras: “Te veo en el otro lado, mi amor. No me olvides”.

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