Esta sevillana de 24 años promete revolucionar la moda española

Cherry Massia desfilará por primera vez en el calendario principal de la fashion week madrileña, tras presentar sus dos colecciones anteriores en Ego. En tiempo récord ya ha logrado vestir a artistas como Mala Rodríguez, Aitana o Nathy Peluso.

Irene Romero (aka Cherry Massia) posa con vestido de Celine. Foto: Carlos de la Reina

«Organizar un evento de esta magnitud es bastante complicado y me doy cuenta de que al ser tan joven, hay cosas que se escapan a mi conocimiento». Con una honestidad que solo da la juventud, Irene Romero, más conocida con el apodo de Cherry seguido de su apellido materno, Massia, adelanta a S Moda cómo se siente al desfilar por primera vez en el calendario principal de la semana de la moda madrileña. Ya se había subido a la pasarela antes, pero esta edición da el salto de la plataforma Ego, reservada a dar visibilidad a los nuevos talentos, a la liga de los nombres consagrados. «Sinceramente, estoy atacada. Llevamos meses trabajando sin descanso ni horarios para que todo salga perfecto», añade.

Con la Nave de Fomento del Museo del Ferrocarril como escenario, la joven sevillana de 24 años presentará la tercera parte de una «historia de introspección» que lleva hilando desde que presentó su primera colección en 2018. «Esta vez he querido explorar el tema de las enfermedades mentales y del suicidio. Para apoyar estas ideas estéticamente, me he inspirado en una masacre que sucedió en Andalucía en 1937, conocida como La Desbandá [un ataque a civiles por parte del bando sublevado que ocurrió durante la Guerra Civil Española y en el que murieron entre 3000 y 5000 personas]. Las similitudes entre ambos temas son extensas: el camino como única salida y como proceso de autodestrucción, el silencio generacional, lo tabú y la pérdida», detalla sobre la que ella misma considera su propuesta más «oscura y madura» hasta ahora.

Uno de los diseños de Cherry Massia para esta temporada. Foto: Imaxtree

Cherry Massia siempre quiso ser diseñadora. «Desde pequeña fui muy pesada con el tema», recuerda. A pesar de que aún está dando sus primeros pasos en la exigente industria de la moda (fundó su firma, Cherry Massia, hace un par de años), sus diseños ya cuentan con la bendición de artistas como Mala Rodríguez, Aitana o Nathy Peluso y han llamado la atención de la crítica. «Recuerdo que siendo una niña veía que mi hermana no paraba de dibujar y fue entonces cuando yo, siguiendo sus pasos, empecé a crear personajes. También me gustaba disfrazarme y hacerme vestidos con sábanas. Desde entonces supe que quería dedicarme al diseño», asegura. Después de formarse en moda y de crear su primera colección como proyecto final de carrera fue seleccionada para desfilar en la pasarela Samsung Ego comenzando así una andadura en el sector que poco a poco va alzando el vuelo. Sus diseños triunfan porque casan a la perfección con la estética urbana que domina la moda. Brillantes chándales que podrían llevarse por la noche, explosivos vestidos repletos de aberturas o camisetas y sudaderas con mensaje conforman un particular universo que mezcla los códigos callejeros y la estética trash con referencias más románticas.

«Para mí es fundamental cambiar el ideal estipulado de mujer», dice. «Me interesa una mujer poderosa que dentro de su fragilidad es capaz de sacar su fuerza. Que no sea ultrafemenina, pero tampoco ultramasculina: que abrace su feminidad con poder». Para lograrlo «huye de los referentes», pero cita a una selección variopinta de diseñadores a los que admira. El mexicano Víctor Barragán o Marine Serre se abren paso en su lista de favoritos como muestra del efervescente talento joven que está tomando la industria y comparten espacio con nombres de la talla de Alexander McQueen o Yohji Yamamoto. «Veo todo, pero no me fijo en nadie. Intento tener mi propio estilo», insiste valiente.

La diseñadora reinterpreta los códigos del lujo urbano combinándolos con una estética ‘trash’. Foto: Imaxtree

Persiguiendo su sueño de hacerse un hueco en la moda, la diseñadora ha abandonado recientemente su Sevilla natal para trasladarse a Madrid. Desde la capital controla el desarrollo de su marca ocupándose de todo: «La marca soy yo. Hago todo sola, incluso llevar la cuenta de Instagram. Lo que sí encargo de forma externa es la confección de las prendas y cuento con la ayuda de un showroom y, sobre todo, de mis amigos. Ellos son quienes me ayudan a montar los desfiles o a hacer un diseño gráfico. Es muy bonito porque es gente muy joven que de esta forma tiene un espacio para mostrar su trabajo; nos apoyamos mutuamente», explica.

Su desfile este próximo domingo promete consagrarla como una de las promesas de la moda nacional más refrescantes. Más aún después de que artistas como Aitana o Mala Rodríguez, entre otras, hayan lucido sus creaciones en eventos, photocalls y revistas (Nathy Peluso, sin ir más lejos, posó para S Moda con uno de sus vestidos de terciopelo). «Vestir a estas celebrities te da credibilidad y hace que la gente te valore más. Estoy orgullosa de vestir a mujeres fuertes que representan lo que quiero contar con mi marca», asegura. Y aclara: «Quiero vestir a cualquier mujer, no me interesa quién sea, sino su personalidad y actitud».

* Esta entrevista es la versión extendida –y actualizada– de las declaraciones incluidas en el reportaje ‘Gen Digital’, publicado en el número 257 de S Moda, en el que siete jóvenes españolas que triunfan en ámbitos tan dispares como la moda, la literatura o la música, explican cómo han encontrado en Instagram un escaparate global para dar a conocer su trabajo. 

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