Decenas de modelos se unen para denunciar los abusos sexuales sufridos durante su carrera

La top model Cameron Russell convierte su cuenta de Instagram en un improvisado altavoz contra los abusos en la industria. Hasta el momento ya ha recopilado más de sesenta testimonios desgarradores.

Decenas de modelos se unen para denunciar los abusos sexuales sufridos durante su carrera

La modelo Cameron Russell anima a sus compañeras a denunciar los abusos. Foto: Getty

“Con 15 años me mandaron a hacer unas pruebas con un fotógrafo. Mi madrastra estaba conmigo en la sesión, en otra habitación. Ella no tenía ni idea de que él metió sus dedos en mi vagina unas cuantas veces mientras me sacaba fotos, alegando que eso haría que las imágenes quedaran más sensuales. A una quinceañera”. Esta es la escalofriante confesión de abuso sexual que la conocida modelo Cameron Russell compartía hace unas horas en su cuenta de Instagram. El testimonio es de una amiga y compañera de profesión que le pidió quedar en el anonimato pero también que difundiera sus palabras porque el fotógrafo todavía trabaja en la industria. “Hay muchos Weinsteins en nuestra industria, no son difíciles de detectar. Si conoces uno, actúa ahora. No esperes 30 años para que The New York Times lo publique”, sostiene Russell.

TRIGGER WARNING ⚠️ A brave model (and friend) reached out to me with her story today. She has asked to remain anonymous but asked that I share her words here because the photographer still works in the industry. She wants to encourage other women to speak up. We need a way to begin breaking the silence while remaining protected. We are not talking about one, five, or even twenty men. We are talking about a culture of exploitation and it must stop. IF YOU WOULD LIKE TO SHARE YOUR STORY ANONYMOUSLY, DIRECT MESSAGE ME and I will post your words. If you would like to share publicly use the hashtag #MyJobShouldNotIncludeAbuse so the industry can see the size and scope of this problem. Hearing about #harveyweinstein this week has sparked conversations about how widespread and how familiar his behavior is. We talked about how hard it is to share stories of assault. When they are the norm, calling them out can feel disruptive and unprofessional. On many occasions I've been called a feminist for reporting unwanted groping, spanking, pinching, pressure for dates, phone calls and texts of a sexual nature, lack of appropriate changing areas, etc. And because the response has always been "are you surprised?" or "that's part of the job" I tolerated them. When the offenses were bigger, calling them out is terrifying, and demands a level of exposure and backlash to what is already painful and sometimes shameful. #MyJobShouldNotIncludeAbuse

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Según denuncia Russell en la publicación, “no hablamos de uno, cinco o veinte hombres. Hablamos de una cultura de explotación que tiene que parar”. Y acto seguido instaba a todas sus compañeras de profesión a compartir sus testimonios con ella. “Si quieres contar tu historia de forma anónima, mándame un mensaje privado y compartiré tus palabras. Si lo quieres hacer público usa el hashtag #MyJobShouldNotIncludeAbuse (‘Mi trabajo no debería incluir el abuso’) para que la industria vea el tamaño y la dimensión del problema”, escribía la modelo.

Pocas horas después, Russell recibía un aluvión de desgarradores testimonios denunciando los abusos que muchas de sus compañeras de profesión han sufrido a lo largo de sus carreras. En el momento de escribir este artículo, la cuenta de Instagram de la modelo cuenta con más de 60 capturas de pantalla publicadas (y subiendo). Animadas por las confesiones de las actrices de Hollywood que han visto la luz esta semana a propósito de los abusos perpetrados por el productor Harvey Weinstein, muchas modelos han decidido –de momento de forma anónima– romper su silencio y denunciar que ellas también han sido víctimas de la violencia sexual por parte de fotógrafos y otros agentes de la industria.

“Tenía 16 años y estaba en una sesión con un fotógrafo. Me pidió que me quitara la ropa y posara, y aunque al principio me daba un poco de vergüenza, pude sobrellevarlo. El tiempo pasó y me pidió que me tumbara en el sofá para hacerme más fotos. Lo hice. Empezó a sujetarme la mano para poder fotografiarlas sosteniéndose juntas pero siguió moviéndose hasta que su mano alcanzó mi vagina. Me metió sus dedos muy fuerte y siguió fotografiando. Juro que me quedé paralizada, muy incómoda, pero se tumbó en el sofá y siguió haciendo fotos de mi vagina para después poner su boca en mí. No podía ni mirarlo, estaba totalmente paralizada y disgustada. Recuerdo mirar abajo y ver su cabeza en mi culo y sentir su lengua en mí. Una vez incluso me apretó contra sus piernas y pensé, ‘ya está, voy a ser violada’, pero no lo hizo. Me inventé una excusa para marcharme y me dijo adiós. Nunca quise decir nada porque él es una persona importante. Me sigue escribiendo para hacer más sesiones. Está casado. Tiene dos hijos”, cuenta una de las afectadas.

trigger warning ⚠️ #MyJobShouldNotIncludeAbuse

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En la misma línea, otras tantas historias se agolpan en el Instagram de Russell y bajo el hashtag #MyJobShouldNotIncludeAbuse. Traducimos a continuación otro ejemplo que refleja muy bien el problema y cómo la propia industria, conocedora de lo que está ocurriendo, no solo lo oculta sino que lo fomenta: “Cuando tenía 20 años estaba trabajando en una localización y el fotógrafo intentaba invitarme a una copa después de la cena de equipo. También llamaba a la puerta de la habitación durante la noche o me preguntaba si quería pasarme por la suya para repasar las fotos del día. Me presionaba cada vez más hasta que el último día de trabajo, el maquillador dijo: “¿Puedes dormir de una vez con él para que todos descansemos? ¡Todo el mundo lo hace!”. Cuando volvimos, mi agencia me preguntó por qué había sido tan grosera con él. Les conté lo que había pasado y dijeron: “¡no nos hagas perderlo como cliente!”.

Cameron Russell, que ha desfilado para Victoria’s Secret, Michael Kors o Prada, siempre ha mantenido un discurso feminista participando en campañas como Stop telling women to smile (“Deja de decir a las mujeres que sonrían”) o protagonizando una charla TED bajo el título El aspecto no lo es todo. Creedme, soy modelo. Ahora la maniquí da un paso al frente en su activismo visibilizando las experiencias de otras compañeras de profesión. Aunque los nombres de los acosadores y violadores de momento no han trascendido (algunos han sido tachados de las capturas siguiendo el consejo del equipo legal de Russell), la modelo ha insistido en que llevará a cabo las acciones oportunas para que trasciendan. Algunos comentarios han señalado al fotógrafo Terry Richardson, acusado previamente de abuso sexual, como uno de los posibles agresores. Russell ha contestado al respecto sosteniendo que los agresores son probablemente cientos. Tanto conocidos como anónimos. Muchos, todavía en activo.

La modelo Cameron Russell desfilando para Michael Kors. Foto: Imaxtree

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