“La espiritualidad me ayudó a superar la pérdida de mi novio en el Tsunami”

Sobrevivió al tsunami de 2004 y después se volcó en la cooperación con su ONG Happy Hearts. Para Petra Nemcova, la educación infantil es una prioridad y la moda debe ser comprometida y sostenible.

“La espiritualidad me ayudó a superar la pérdida de mi novio en el Tsunami”

Foto: Andoni & Arantxa. Realización: Natalia Bengoechea

Cuando saluda da tres besos. Bebe té verde, picotea chocolate negro –orgánico, 85% cacao– y sonríe pese a que acaba de llegar de Nueva York vía Londres y ha sido recibida en Madrid por una huelga de taxis. Petra Nemcova (Karviná, República Checa, 1979) afronta las adversidades con una sonrisa, rechaza la negatividad. Dice que la meditación la ha ayudado a conocerse. Cree que practicarla fue clave en el momento más difícil de su vida, el 26 de diciembre de 2004, cuando sobrevivió al tsunami del océano Índico que se cobró la vida de su novio, el fotógrafo Simon Atlee, con quien estaba de vacaciones en Khao Lak (Tailandia).

“La espiritualidad y el conocimiento fueron la mayor ayuda para superar el tsunami, junto con el amor de la gente que me rodeaba”, asegura. Su mirada clara transmite tranquilidad, y a la vez energía. La necesita, porque su agenda está repleta: es la embajadora de alta joyería de Chopard y del modelo GLC de Mercedes. En su visita a España quiere aprovechar para conocer de cerca a algunos diseñadores nacionales: “Alfredo Villalba estuvo en la semana de la moda de Praga y me enamoré de algunos de sus vestidos. También me interesa Andrés Acosta, un estilista que está empezando a diseñar. Me gusta ver cómo empiezan los diseñadores y colaborar con ellos. Lo hice con Marchesa cuando empezó y llevé sus primeros vestidos en Cannes”.

¿Hay que apoyar el talento emergente?

Me encanta hacerlo. Empezar, para los diseñadores, es muy difícil, porque es muy caro crear colecciones, cuesta mucho dinero hacer cosas de la forma adecuada, consume muchos recursos. Tienen que hacer spring/summer, fall/winter, resort, prefall, atelier… Es una locura, hay demasiadas colecciones.

Muchos de ellos lamentan que eso no deja tiempo para la creatividad.

Sí, hay mucha presión, demasiada. Se busca una satisfacción instantánea todo el rato, todo el mundo quiere estrenar ropa, sientes la presión y creas por crear, no porque lo sientas. Todo tiene que ser ahora y nuevo; no creo que sea saludable para la creatividad ni para la salud. Es como vivimos ahora y resulta muy difícil salir de ese círculo. Pero creo que mantener sus exigencias no es saludable físicamente y tampoco creativamente.

¿Por eso la moda no deja de mirar a otras épocas, como los años 70?

Está triunfando la tendencia de que la moda se recicle. Se recicla, pero hay un giro, siempre hay cambios, por ejemplo en las telas: los pantalones que llevo están hechos sin carbono, para crearlos no se gasta agua. La innovación hoy en día está en los tejidos y en la tecnología, cada vez es más importante cuidar el medio ambiente.

¿Debe la industria de la moda estar comprometida con la sostenibilidad y la producción en condiciones justas?

Sí, desde luego. El trabajo infantil no debería existir. Es muy importante establecer reglas estrictas al respecto y ser ecofriendly. Cada vez hay más conciencia. Hace 10 años apenas se empleaba algodón orgánico en algunas camisetas; hoy en día tienes líneas de vaqueros y marcas enteras orgánicas, como cliente tienes la opción de elegir lo que quieres comprar.

¿Y debe el consumidor tomar conciencia también y no buscar siempre lo más económico?

Que algo sea orgánico no tiene por qué significar que sea muchísimo más caro. Es todo cuestión de demanda. Si el consumidor lo pide, las marcas tendrán que adaptarse y los precios bajarán. Cada persona debe saber que sus decisiones tienen poder y pueden configurar el mercado. Cuanta más gente demande prendas ecológicas, más fácil será que se conviertan en el estándar.

¿Criarse en un país comunista ha hecho que sea más consciente del valor de las cosas?

Me hizo apreciar la posibilidad de viajar, porque no podíamos salir de los países del bloque comunista; también valoraba tener frutas, porque solo podíamos comer clementinas en Navidad; no podíamos ir al cine ni oír música occidental… Así aprendí a apreciar todas estas cosas: viajar y tener oportunidades para seguir mis sueños, porque mis padres no pudieron perseguir los suyos. Criarme allí me cambió de una forma profunda. Una cosa buena es que me enseñó fue a ver a todo el mundo igual, porque no había sistema de clases.

Llegó a la moda muy joven, al ganar un concurso de modelos cuando tenía 15 años, ¿qué consejo le daría a esa joven Petra?

Mi primer contacto con la moda fue gracias a mi madre, que cuando tenía 11 años me enseñó a coser, y empecé a hacer ropa primero a mis muñecas y luego a mí misma. Cuando se empezó a abrir el comunismo yo estaba muy interesada en este mundo, empecé a estudiar diseño de moda y luego a ser modelo. De pequeña era muy tímida, siempre me sentaba al final de la clase, era muy reservada, cautelosa… El consejo que me daría es que hay adquirir la confianza. Me ayudó mucho la meditación. Siempre piensas que los otros son más inteligentes o hermosos. Pero las imperfecciones te hacen único, especial y la meditación me ayudó a aceptarlo.

¿Esa filosofía de que todo ocurre por una razón es la que la ha ayudado en los momentos más duros de su vida, como el tsunami?

Exacto. Empecé a meditar a los 19 y antes del tsumani ya la había practicado durante cinco años, me ayudó a afrontar lo que vino. Todas las lecciones de la vida están ahí por una razón, te modelan y te ayudan a crecer, todo lo que te pasa ocurre por algo. Me proporcionó una gran fuerza y esperanza, introducirme en el mundo espiritual es el mejor regalo que he tenido de la vida. Cuando me estaba curando de las heridas del tsunami tenía muchísimo dolor. Era Nochevieja. El doctor se acercó a mí, la morfina no hacía efecto. Él me dijo que a veces en una escala de dolor del 1 al 10 pensamos que estamos en el máximo cuando es solo un 4, porque no dejamos de pensar en ello. Así que tuve que empezar a pensar en las cosas por las que estaba agradecida, el poder del pensamiento positivo, que yo había aprendido con la meditación pero había olvidado porque estaba superada por el dolor. Al día siguiente el dolor se había ido y podía moverme.

Una foto publicada por Happy Hearts Fund (@happyheartsfund) el

Después de esa experiencia sintió que tenía que crear una ONG, Happy Hearts, ¿por qué?

Cuando pude caminar de nuevo, quise volver. Para ayudar empezamos a comprar alimentos y medicinas, pero eso no servía, era temporal. Fuimos a hospitales y colegios y preguntamos qué se necesitaba, y vimos que muchos niños estaban abandonados. Si salvas a una niña de un terremoto pero años después sigue en la calle sin una escuela esa niña no está a salvo. Vi que había una brecha y por eso creé la ONG. Nunca pensé que llegaríamos a tanto: abrimos nuestra primera escuela en 2006 y ahora tenemos 130 en 9 países y estamos haciendo más en Nepal, Haití, Filipinas, México…

La discriminación femenina empieza muchas veces en el colegio.

Es uno de los mayores problemas, hay que perseguir la igualdad. La educación es la base para lograrlo, para dar más confianza. Todos los sexos deberían tener los mismos salarios, educación… Algunas culturas tienen hábitos instalados desde hace muchos años, pero con la educación puedes lograr cambiarlos. Es el arma más poderosa para transformarlo todo.

Usted alcanzó la fama por su portada en el número de baño de Sports Illustrated, y este año por primera vez la revista ha incluido una modelo plus size en su portada, ¿están cambiando los cánones?

Están cambiando, definitivamente, y es importante para las revistas que tienen muchos seguidores impulsar este cambio y establecer modelos de conducta. Las jóvenes, desde los 11 años a las adultas, miran las revistas, se convierten en inspiración y modelos, por eso es importante tomar decisiones conscientes cuando decides a quién poner en la portada. Todas las decisiones que tomamos tienen que ser conscientes, para evitar que haya efectos indeseados. Lo que nos rodea nos influye mucho. Si te rodeas de falsos mensajes y te impactan se crearán efectos negativos, pero si el mensaje es positivo y dice que eres única y tienes que aceptar tu cuerpo das un mensaje de empoderamiento. La moda tiene una gran plataforma para empoderar y abrir puertas para distintos tipos de gente.

 Foto: Cordon Press.

La modelo, siempre sonriente.

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