Jamie Oliver y la revolución de los «superalimentos»

No hay revolución sin héroes. El chef británico enarbola ahora la bandera de los superalimentos para ofrecer recetas más saludables

Dormir. Ese es el sorprendente rosebud del británico Jamie Oliver, Cocinero Kane con una fortuna personal valorada en 180 millones de euros y que, a sus 40 años, resume con ese verbo su voluntad de cambio tranquilo en el liderazgo de su imperio gastronómico (y omnívoro): canal de televisión, libros (19 títulos), restaurantes (51), línea de salsas y aceite de oliva y hasta hornos (el más barato cuesta 1.800 euros). «No dormía lo suficiente», comprendió al echar la mirada atrás, como cualquier mortal, tras cumplir 40 años. «En realidad, todo esto pasó antes de mi cumpleaños [el 27 de mayo]. Me di cuenta de que ya no me sentía al cien por cien porque me había acostumbrado a dormir tres o cuatro horas», confiesa a S Moda. «Así que tomé la decisión de disfrutar de al menos siete horas de descanso tantas noches como fuera posible. Cuando tienes cuatro hijos, nunca es fácil; pero desde entonces me he sentido genial». Y es que Oliver (Essex, 1975) siempre parece tener la receta para encontrarse bien funciona, ¿por qué no comunicarlo a su inmensa audiencia con el poder mediático que le ha granjeado la televisión?

Foto: Cortesía de Jamie Oliver, 2015

Foto: Cortesía de Jamie Oliver, 2015

PLATOS DIFERENTES

Su último libro, Recetas sanas para cada día (Grijalbo), abunda en la idea de transformar la realidad a través del yo estomacal. La alimentación como campo para la revolución y el recetario de cocina como un nuevo El Capital… «No es un libro de dieta. Cuando lo pillas y te pones a cocinar, enseguida te das cuenta de que no vas a pasar hambre». Ése ha sido desde el principio el gran atractivo de Jamie como cocinero estrella: más cerca de la bonhomía de nuestro Karlos Arguiñano que del sargento Gordon Ramsay, ha sabido integrar la ligereza mediterránea (en su versión italiana) con la sofisticación oriental para convertir la cocina en un campo. Y si a él le de juegos hipster donde mancharse, reír y disfrutar lejos de la factoría del fish&chips. Y todo ello con la sonrisa más fotogénica de las islas británicas (con permiso de Ewan McGregor): si alguna vez existió el primer fofisano en desplegar su sex appeal, ése fue Jamie. «Procuro cocinar sano entre semana, y cuando llega el fin de semana no tengo problema en relajarme. Todo tiene que ver con buscar un equilibrio». Tanta importancia merece ese margen para el relax que los menús diarios de su libro apenas alcanzan de media las 1.600 calorías, dejando hueco al picoteo o la copa de vino, cocinando con producto local y a un precio medio por plato de 3,50 euros.

Foto: Cortesía de Jamie Oliver, 2015

Foto: Cortesía de Jamie Oliver, 2015

EL MENÚ ES LA CUESTIÓN

¿Qué le queda por hacer? «Mucho: no acabamos de enfrentar el problema de la obesidad, necesitamos un gobierno que dé el paso adelante y lidere esa lucha. Voy a dedicar mis próximos 20 años a reducir esa epidemia, en especial entre los más pequeños». Una capacidad para asumir retos a largo plazo que ya ha puesto a prueba con éxito. Su más conocida gesta fue contra McDonald’s, a la que acusó de lavar sus hamburguesas con hidróxido de amoníaco. Ahora ha puesto la diana en la industria del azúcar, una cruzada que impulsa con decisión desde la Jamie Oliver Food Foundation. «Abogo por una tasa a los refrescos azucarados, porque es lo que los niños beben demasiado a menudo. Nadie debería hacer negocio suministrando eso».

Última portada de Jaimie, su revista de cocina y vida sana. Foto: Cortesía de Jamie Oliver, 2015

Última portada de Jaimie, su revista de cocina y vida sana. Foto: Cortesía de Jamie Oliver, 2015

Ser padre de cuatro hijos, fruto de su relación con la ex modelo Juliette Norton, y un crecimiento personal que en su caso podríamos llamar también metabólico han hecho evolucionar su mirada sobre la cocina: del confort food a los superfood, del hedonismo culinario a un doméstico con calma y buena letra. «Basta con aumentar el uso de vegetales, cambiar el pan blanco y la pasta por versiones integrales y rebajar el consumo de carne roja», asegura. Una canción que en España nos suena y que el cocinero renueva con la apuesta por lo que llama «superalimentos». «No son ingredientes mágicos. Por citar algunos, hablaría de los huevos y el tofu, llenos de nutrientes, o la batata: utilízala en lugar de la patata y notarás la diferencia». La prueba de que otro mundo nutricional es posible.

Jamie junto Alex James. Foto: Danny North / Cortesía de The Big Feastival

Jamie junto Alex James. Foto: Danny North / Cortesía de The Big Feastival

  • También en Instagram

    App S Moda
  • Este mes

    Nuevo número

    Revista S Moda
Cerrar

NEWSLETTER

Las mejores historias de actualidad, moda, belleza y feminismo en tu email cada semana.

Apúntate aquí
No me interesa