Feliciano López: «Me encanta Wimbledon: allí aún exigen pantalón corto y camiseta blanca»

Debería estar acostumbrado, pero no le gusta llamar la atención. Tampoco llevar traje ni corbata. ¿Lo suyo? Vaqueros y camiseta.

Feliciano López

Feliciano López es uno de los tenistas más atractivos del circuito, y un verdadero referente de estilo. Dice que no lo pasa demasiado bien en los photocalls y que tampoco está demasiado preocupado por su imagen, pero cuesta creerle: sale estupendo en todas las fotos y no hay nadie como él a la hora de anudarse un fular.

Así que es usted un tímido.

Sí, soy una persona reservada.

Pues demuestra cierta soltura a la hora de enfrentarse a la alfombra roja.

Supongo que he ido aprendiendo con el tiempo. Pero ese no es mi mundo y la mayoría de las veces me siento un poco raro.

Parece usted un chico clásico. ¿Le gusta el código informal que parece haberse puesto de moda en las canchas de tenis?

No mucho. Me gustaba más la ropa de tenis como era antes. Jugar sin mangas, con pantalones más largos y holgados, de tantos colores, no es algo que me parezca muy favorecedor. Me encanta Wimbledon: allí aún siguen exigiendo pantalón corto y camiseta blanca.

En la pista, de color blanco. ¿Qué se pone cuando acaba?

No me complico demasiado. Para el día a día, vaqueros, camisetas, jerséis y zapatillas. Y si voy a algún acto, tengo en cuenta lo que se indica en la invitación.

¿Le divierte ir de compras?

No mucho. Me aburro enseguida, así que intento ir a tiro hecho. Por suerte, un amigo tiene una tienda que me gusta, Just One. Y, además de aconsejarme, me hace buen precio.

¿Qué es lo último que se ha comprado?

Unas zapatillas de la marca New Balance, de las clásicas, en Nueva York.

¿De qué hay exceso en su armario?

De vaqueros. Y de camisetas, no sé cuántas tengo.

Ha posado como modelo varias veces.

¡Pero no tantas! Hice una cosa con Carolina Herrera hace ya algunos años, y otra para la revista Esquire. Pero poco más.

¿Qué le pareció la experiencia?

Extraña. No es lo mío y me sentí fuera de lugar. Además, las sesiones son eternas. No, no me gusta posar. Me veo muy poco natural.

¿Cómo se siente menos favorecido?

Con un traje. Será que me los pongo poco, pero no me gusta como me quedan.

Entonces la corbata…

Pues pocas veces, y cuando no hay más remedio. Aunque respeto siempre el dress code del sitio al que voy. Puede que no me agrade llevar corbata, pero me gusta mucho menos llamar la atención.

Permita que le diga que se pone los pañuelos mejor que nadie.

Pues gracias. Siempre me han gustado, desde pequeño. Además, me parece que son muy confortables.

¿Tiene muchos?

Sí, casi todos regalados. Mi madre me compra uno por cada cumpleaños.

¿Le gusta que le regalen ropa?

Que me regalen complementos. Pañuelos, gemelos, incluso corbatas… Son cosas que prefiero no comprarme y que sean un detalle de alguien. Y muchas veces me gustan precisamente porque son un obsequio.

¿Qué es lo más bonito que hay en su armario?

Una americana azul marino y un traje gris oscuro que me hice a medida. Ya que no lo uso mucho, por lo menos que cuando me lo ponga me quede bien.

¿Qué hace con la ropa que ya no viste?

No guardo nada que no utilice. Regalo todo lo que no uso; excepto los zapatos, porque utilizo un 47 y a casi nadie le sirve el calzado de ese tamaño.

Nunca se pondría…

No tengo muchas manías, pero no me gustan las camisetas con el logo muy grande.

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