Charli XCX, veinteañera, millonaria y máquina de hacer hits

Tiene 22 años y es británica. Su I Love It, que cantaron las Icona Pop, ha sonado hasta en el último bar del planeta (también en Girls y Barrio Sésamo).

Charlie XCX

Charli XCX le gusta la música negra, rosa, roja o violeta. En cambio, detesta la que es verde, amarilla o marrón. Cuando dice eso, la cantante británica de 22 años no está haciéndose la interesante, ni sufriendo un rapto poético. Ella realmente ve la música en colores porque tiene sinestesia, la condición neurológica que permite a algunos elegidos oír tonalidades o ver sonidos, un efecto que proporcionan, por ejemplo, las drogas alucinógenas. Leonard Bernstein y Jean Sibelius eran sinestésicos, igual que Kanye West, Stevie Wonder y Pharell Williams. Todos saben un par de cosas sobre hacer canciones. En el caso de Charli XCX, los suyo es construir monumentos al power pop que uno no consigue sacarse de la cabeza. Ella escribió y cantó en Fancy, el hit que ha catapultado a Iggy Azalea; compuso Boom Clap, la canción de la banda sonora de Bajo la misma estrella y, para bien y para mal, es la autora de I Love it, popularizada por Icona Pop, el tema que: a) le ha permitido comprarse una mansión en la campiña inglesa a la edad en la que mucha gente no llega ni a un alquiler compartido, pero b) le hizo odiar la industria musical.

No se arrepiente de haber cedido ese tema, que sonó en Girls, en Barrio Sésamo, en Alaska y Mario y hasta en el último bar, terraza o peluquería del planeta. Para su álbum, Sucker, quería tirar por su camino. Lo grabó en Suecia, donde se fabrica el 90% del pop actual, y con la ayuda de Rivers Cuomo, de Weezer, y Rostam Batmanglij, de Vampire Weekend. Y lo está defendiendo en directo en las citas europeas del tour de Katy Perry, con quien tiene en común el gusto por los temas bombásticos y las pocas ganas de morderse la lengua. Hablamos con ella a escasas horas de estrenar la gira, en el Palau Sant Jordi de Barcelona.

¿Cómo es su dinámica con Katy Perry?

El tour es perfecto para mí y ella es genial. Aprecia la cultura pop y tiene claro cómo simplificarla de una manera muy cool y exponerla a escala masiva.

Con 22 años es ya una veterana. ¿Es cierto que empezó a los 14 años, cantando y pinchando en raves a las que le acompañaban sus padres?

Sí, tocaba en fiestas que se celebraban en almacenes. Enseguida me fichó una discográfica y, si te soy sincera, pensaba que en dos días triunfaría. Pero eso no sucedió.

Charlie XCX

Chaleco de Faith Connexion (450 €), crop top de Oysho (15,99 €), short de Mango (17,99 €). Collar de oro blanco y diamantes, de Cartier (c. p. v.).

Xevi Muntané

Vaya. Los músicos nunca hacen ese tipo de confesiones. Siempre sueltan: «Lo hacía por divertirme, jamás pensé en el éxito».

Pues yo sí pensaba que tendría éxito pero no pasó. Tuve que trabajar muy duro, y eso, a la larga, ha sido mejor. No me llamaría una veterana pero he aprendido mucho de la experiencia. Sé como cuidar de mí misma en la industria musical que, por otro lado, puede ser un lugar bastante aterrador.

Canta sobre eso en este disco.

Sí, refleja mi visión cínica de la industria. Queda claro en la primera canción, Sucker.

¿Ese tema es su manera de demostrar su descontento hacia el medio?

Es mi fuck you a la gente que dijo que nunca triunfaría y a la gente que actúa como lameculos de la industria.

Tiene una capacidad biológica para escribir hits. ¿Cómo es eso?

Bueno, no soy muy consciente. Cuando escribo, no pienso: «¡Oh, esto va a ser un éxito!». Y cuando lo pienso, resulta que ese tema no triunfa. Es cuestión de suerte. No puedo fabricar canciones conscientemente como Max Martin o Dr. Luke [los dos megaproductores suecos que controlan el negocio de la música comercial]. Soy sólo yo en plan caótico y desordenado. Voy por ahí dando composiciones y a veces triunfan.

¿De verdad no supo que tenía un éxito entre manos cuando escribió Fancy, Boom Clap o I Love it?

Fancy me encanta, Boom Clap también…

¿Y I Love it?

No me gustaba y por eso no me la quedé. Tampoco pensaba que sería un hit.

Entonces debe ser curioso escucharla por todas partes.

Sí, y me encanta, porque cada vez que suena sé que estoy cobrando derechos. No me molesta haberla cedido y que se convirtiera en un éxito. Cuando escuché a Icona Pop cantándola pensé que sonaba bien, que les pertenecía. La llevaron en una dirección que yo nunca hubiera tomado.

Charlie XCX

Camisa de lentejuelas de Fap (550€) y vaquero de Diesel (140€).

Xevi Muntané

Tras el boom de esa canción debió cambiarle la vida…

Vi la maquinaria en marcha. A nadie le importaba mi proyecto. Sólo les interesaba hablar de I Love it. Todo el mundo me pedía que escribiese esa misma canción una y otra vez, con distintas variaciones. Resultaba muy poco creativo y empecé a odiar el negocio. Esas circunstancias me llevaron a hacer este álbum.

¿Qué tiene Suecia que acaban todos allí?

Bueno, yo no he trabajado con Max Martin o con los grandes nombres del pop. Trabajé con Dr. Luke [a quien la cantante Ke$ha acusó de acoso sexual] y no lo volvería a hacer porque no me gusta su estilo. Así que me centré en la gente que viene de bandas, gente indie. Son muy cool. No intentan escribir hits, solo grandes canciones. Además, siempre vamos a grabar a una especie de hotel abandonado. Es genial.

¿Es fan de Los Ramones? Cuando dice «no quiero ir a la escuela/quiero romper las reglas», parece Joey Ramone cantando «eh, chica, quiero ser tu novio». Bobby Gillespie, de Primal Scream, dijo que ésa era la letra más perfecta de la historia del rock.

¡Claro! No soy una fan ardiente pero me han inspirado. Lo que me gusta es que sus letras son tontas pero inteligentes. Es igual que Bow Wow Wow cantando I Want Candy. Es tonto y naíf pero muy valiente hacer una canción así. Muchos otros temas están sobrepensados.

Hay quien sigue distinguiendo entre música auténtica y manufacturada. Usted se molestó y replicó cuando le acusaron en Tumblr de ser una estrella prefabricada.

Lo curioso es que esa pelea acabó con el tío [el cantante de Elite Gymnastics] disculpándose. Al final quedamos y vimos Juego de Tronos juntos. Fue muy ofensivo. He trabajado muy duro y estar en una gran discográfica no quiere decir que sea una marioneta. La gente cree que si tienes una gran empresa detrás lo hacen todo por ti: eligen a los músicos, te visten, te dicen qué contestar en las entrevistas… Nunca fue mi caso. Siempre he sido tozuda, con muchas opiniones y muy difícil de llevar. Me costó al principio porque no era nadie, pero escribí I Love it y todo cambió. ¡Claro que me molesta cuando dicen que no soy auténtica! Lo hago todo yo. Mi estilismo, el planteamiento de mis vídeos… Yo decido quién entra en mi estudio cuando grabo y yo llamo a los productores.

¿Diría lo mismo de las otras estrellas del pop que son ahora sus amigas?

Lorde y Taylor Swift son mujeres de negocios muy talentosas. Las dos tienen pleno control sobre sus carreras al 100%. Son visionarias y grandes escritoras de éxitos. Los artistas jóvenes aprenden muy pronto a autopromocionarse y eso ayuda.

¿Es buen momento para ser mujer en el pop?

Sí. Se habla constantemente de feminismo y eso es genial.

Charlie XCX

Cazadora de Hilfiger Collection (980 €), short de Liu Jo (114 €), sneakers con plataforma de Ash (165 €).

Xevi Muntané

¿Se considera feminista?

Al 100%. Es fundamental que se hable de esto. Beyoncé puede llegarle a una chica de 13 años más que un político o una ONG.

¿Aún se divierte con todo esto? En una revista dijeron: «Charli todavía hace las cosas sobre las que las otras estrellas sólo cantan».

¡Sí! Hace dos días me tocó ir a un programa de televisión, y fui de empalmada: la peor idea de la historia. Todo el mundo estaba avisado por si yo tenía que salir corriendo a vomitar. Así que, sí, todavía parece que me divierto.

¿Lo pasó bien en los Grammy?

Las fiestas de después molaron pero la ceremonia fue muy larga y necesitaba ir al lavabo.

¿Es del equipo Beck o del equipo Beyoncé? (los dos cantantes se batían en duelo por el mejor álbum del año). ¿Tenía razón Kanye West cuando dijo que ella merecía más el premio?

Me encantan los dos. En realidad creo que todo tiene que ver con el tipo de música que los Grammy quieren promocionar. Para mí, por ejemplo, es un escándalo que en la ceremonia no se entregue un premio al mejor disco de rap. El hip hop es la música más influyente en estos momentos.

Su amiga Iggy Azalea es criticada por ser blanca, australiana y cantar rap.

Siendo inglesa, veo todo esto de manera distinta. Allí, el hip hop es para todo el mundo. Creo que Iggy Azalea no pretende ofender a nadie y que lo que hace es pop a través del rap, por eso me llamó para cantar con ella Fancy.

Hablemos de ropa. La vemos mucho vestida de Moschino.

Amo todo lo que hace Jeremy Scott, para su firma y para Moschino. Mis diseñadores favoritos tienen ese elemento de diversión. Gaultier, Vivienne Westwood, Just Cavalli. No me gusta la moda aburrida ni la gente que se la toma muy en serio.

En las alfombras rojas, por lo general, lo que intenta la gente que desfila por ellas es no fallar y que no la critiquen. Usted no es de esas.

Siempre he creído que los estilismos que aparecen en las páginas de las peor vestidas de las revistas son mucho más cool. Después de los Grammy, todo el mundo nos puso a mí, a Rihanna y a Madonna como las menos agraciadas. ¡Genial! ¡Menuda compañía! Y encima sus trajes me parecían fantásticos. Madonna enseñó el culo y Rihanna estaba increíble con esa cosa rosa y gigante.

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