Carme Chaparro: «No entiendo para qué mujeres diseñan algunos creadores»

La presentadora de informativos reconoce que compra con cabeza, que piensa más en su hija que en su armario y que todavía guarda piezas de su madre de los 60. Y no le gustan ni las pieles ni los logos.

Carme Chaparro

Cada fin de semana, Carme Chaparro llega a Telecinco «con deportivas, vaqueros y camisa holgada», lista para pasar 15 horas en la redacción. Luego, cuando se pone frente a la cámara, lo hace transformada por su estilista. Dice que no se muere por ir «a hacer shopping», que lo pasa mucho mejor comprando ropa para su hija Laia que para ella misma y que se encuentra favorecida según los días más que en función de la ropa que se pone.

Hace unas semanas contaba aquí Ángeles Caso que las conductoras de informativos de televisión han cambiado mucho de forma de vestir. ¿Está de acuerdo?

Totalmente. Se ha producido un relevo generacional en las noticias. Y con gente un poco más joven han llegado también ciertos cambios. Y sí, vamos más desenfadadas que hace 15 años.
 
Una regla para vestirse frente a la cámara.

No lleves nada que haga que se fijen en ti. Que el que te está viendo no se distraiga con la chaqueta, los pendientes o, en mi caso, el pelo. Lo tengo muy rizado y en pantalla no queda bien, así que me lo alisan cada día.

¿Le gusta ir de compras?

No especialmente. Además, no soy muy caprichosa y compro casi todo por Internet. Disfruto más buscando ropa para mi hija Laia. Ahora hacen cosas preciosas para bebés.

¿Alguna marca en especial?

¡No! Yo eso de gastarse una fortuna en la ropita de los niños no lo entiendo. A la mía le compro casi todo en Zara.

Es usted cada vez más habitual en las alfombras rojas. ¿Cómo elige lo que se pone para ir a una fiesta?

Suelo ir a los showrooms con Mayra, mi estilista. Intento escoger siempre firmas españolas. Me gusta mucho Amaya Arzuaga. Y también Ángel Schlesser, Alberto Torretta y Miguel Palacio. Es divertido que te presten ropa preciosa que, por lo general, no podrías comprar. Y a veces hay sorpresas.

¿Como cuáles?

En una ocasión en que estaba buscando algo para una fiesta vi un vestido increíble. Quise probármelo y el diseñador me dijo «¡Uy! Eso a ti no te cabe». Y tengo una talla 36. Me hizo preguntarme para qué tipo de mujer hacen ropa algunos creadores.

¿Le dio lástima tener que devolver alguna prenda prestada?

No lo recuerdo. Lo que me dio pena fue no poder usar un precioso vestido de Hugo Boss que me habían cedido para ir a una fiesta. Estaba a punto de salir, cogí a la niña en brazos para darle un beso y me vomitó encima. No hubo forma de arreglar el estropicio, así que me quedé en casa.

¿Qué es lo más bonito que hay en su armario?

Un abrigo de BA&SH y una cazadora negra de piel de Sita Murt. Le había echado el ojo, pero era muy cara. Esperé a las rebajas.

Nunca se pondría…

Un abrigo de pieles. Primero, por una cuestión de respeto a los animales, pero también porque no me gusta como quedan. Y tampoco algo lleno de logos.

¿En su armario hay piezas heredadas?

Tengo algunas cosas de mi madre. Por ejemplo, dos faldas preciosas, sesenteras, con un poco de vuelo.

Un descubrimiento reciente.

Las creaciones de Ereganto, unas chicas españolas que están empezando y hacen cosas realmente espectaculares.

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