Sol en falso

¿Qué tienen en común la sacarina, la circonita y los polvos bronceadores? Los tres son grandes sustitutos del original. Ya no hace falta jugarse la piel bajo el sol para lograr un buen bronceado.

Polvos

Con estas claves maestras se puede dominar el arte del moreno celebrity.

DAR CON EL COLOR

Es la gran panacea del bronceado artificial. El deseo de conseguir un moreno instantáneo suele recaer en tonos demasiado oscuros, pero si hay algo en lo que los expertos coinciden es en que no hay que exceder en más de un tono el color natural de la piel. En cuestión de tonalidades, el criterio se rige por el tipo de tez. Para las claras, beis con matices rosa o melocotón que aportan calidez; los dorados acompañan a las pieles oliva; y los cobrizos con base anaranjada quedan reservados a las más oscuras.

LA REGLA DE TRES

No basta con elegir el tono perfecto, aplicarlo correctamente es vital. «La clave es difuminar el producto como si se dibujara un número tres», explica David Rodríguez, maquillador y formador de Clarins. «Se empieza en la sien, se incide en el pómulo y se termina en el mentón». Hay que destacar las zonas que el sol broncearía de forma natural.

ERRAR ES HUMANO

Caer en el exceso. Tanto a la hora de elegir –a la piel clara no le conviene un marrón oscuro– como de usar el color. «El estropicio se soluciona con una brocha virgen que arrastre el sobrante», explica Gato, maquillador de Maybelline NY.

El efecto ‘cabeza flotante’. Para Mauro Saccoccini, maquillador oficial de Chanel en España, «el gran error es dejar diferencia entre el rostro y el cuello». Para evitarlo, bastan unos brochazos bajo la línea de la mandíbula, escote y clavículas.

Reaplicar sin medida. «Nada de superponer capa tras capa durante el día; crea un efecto artificial y recargado», afirma Antonio Serrano.

CON VALOR AÑADIDO

La tendencia multifunción lidera el mundo cosmético, y los polvos de sol no son una excepción. Las nuevas fórmulas no solo recrean una piel saludable, sino que ayudan a conseguirla. ¿Cómo? A los pigmentos de color se suman ingredientes con superpoderes: gynocardia, naranja dulce y células coníferas –que potencian el bronceado y la capacidad de protección de la piel– son los últimos fichajes de Carita. Aunque también hay viejos conocidos como el té blanco, la camarina y la vitamina E que, reformulados por Clarins, crean una pantalla mineral que combate la contaminación, los radicales libres y los rayos UV.

BRILLO VS. MATE

Es aquí donde las opiniones se dividen. María García, maquilladora de Dior, y Antonio Serrano coinciden en que «las texturas brillantes no son aconsejables para pieles maduras; marcan la arruga y el irisado es muy evidente». Pero, por otro lado, «los polvos mate y oscuros envejecen, afirman Agnieszka Pazdzior, de Benefit España, y Óscar Morillo, Face Designer de Giorgio Armani. La solución: paletas que combinen ambas texturas, usando la mate para dar color y la brillante para crear volumen en la parte alta del pómulo, el puente de la nariz y la sien.

CAMBIO DE ESTACIÓN

No es lo mismo maquillarse para el día que para la noche. Tampoco lo es hacerlo con una tez invernal o un moreno natural. María García afirma que para conseguir un color real en una piel clara «no basta con usar polvos; antes hay que aplicar en todo el rostro una base bronce un tono más oscuro que el de la piel».

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