¿Es mejor ducharse por la mañana o por la noche?

La hora a la que nos lavamos, recién levantados o a punto de acostarnos, puede afectar al sueño así como a la salud de la piel y el cabello.

La protagonista de 'El verano de Sangaile' aprovecha la ducha para reflexionar. Foto: cordon press

Hay quienes se duchan por la mañana y quienes lo hacen por la noche. Los primeros lo justifican porque les despierta, los segundos porque les ayuda a dormir. ¿Quién tiene razón?

En lo que se refiere al sueño, parece que los dos casos. «Científicamente, queda mucho por ser demostrado o evaluado», aclara para empezar el doctor Carlos Egea, miembro de la Sociedad Española del Sueño. «Ahora bien, la asociación entre el baño nocturno y un buen sueño encuentra su arraigo en nuestra cultura. Tradicionalmente, las abuelas y madres duchan a los niños por la noche para que vayan mejor a la cama. Si se sigue haciendo así, será que funciona y no se requieren pruebas científicas». La lógica viene del mecanismo corporal que nos lleva a la soñolencia. «Iniciamos el sueño una vez que baja la temperatura corporal. Una ducha que no supere los 38 grados puede aportar, tras un día de ajetreo o ejercicio, un efecto relajante y ayudar a disminuir los grados», continúa el doctor Egea.

El doctor Raúl Quevedo-Blasco, profesor de la Facultad de Psicología e investigador del Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento de la Universidad de Granada, explica el proceso. «Cuando alguien se baña, la temperatura interna del cuerpo aumenta. La reducción gradual de la misma una vez salimos de la ducha y nos secamos induce, de forma indirecta, el sueño». Y se permite una recomendación sobre cómo disfrutarla: «Debe ser pausada y prolongada para permitir al cuerpo subir el termómetro, hasta que se noten los músculos distendidos. Podemos hablar de unos 15 minutos bajo el chorro o sumergidos en la bañera».

La ducha mañanera, por su parte, corta la modorra del despertar. En palabras del doctor Egea, «por inercia toma un tiempo recuperar la lucidez, una ducha empuja a llegar antes a la vigilia». Para que este efecto se mejore, el consejo reside en la temperatura del agua. «Mejor una ducha fresca para reactivar la circulación», dice el doctor Egea.

La piel y el pelo eligen su momento

En el caso del cuidado de la piel y el pelo, la cosa cambia. «No hay pautas exactas, cada dermis y cada cabello necesita una frecuencia, un tipo y un tiempo de ducha particular», señala primero el doctor Javier Pedraz, dermatólogo y director médico de la Clínica Insparya. «Los cambios de temperatura no vienen bien. Por eso se suele aconsejar ducharse por la noche: al no salir a la calle, no se produce una diferencia tan brusca entre los grados, sobre todo en invierno». Aunque Pedraz reconoce que, si se dispone de tiempo para atemperar el cuerpo entre lavarse y salir de la casa (que no suele darse), no afectaría al cutis hacerlo por la mañana.

La doctora Paloma Borregón, miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología, también se inclina más por el baño nocturno. «Se usa para retirar la suciedad que cogemos en la calle debido a la polución, o después de realizar ejercicio. Quien practica deporte por la mañana, por supuesto, preferirá lavarse después de sudar». Lo más importante, para ella, aplicarse crema hidratante después de la ducha, sea mañana o noche. «Los geles eliminan la capa protectora y debemos fortalecerla de nuevo». Y diferencia entre cuerpo y cara. «El primero solo se lava una vez al día, porque podríamos alterar el microbioma y favorecer infecciones. El rostro dispone de más glándulas sebáceas que lo hidratan de por sí, y deberíamos limpiarlo dos veces. Por la noche, retiramos maquillaje y suciedad del día. Por la mañana, tras el recambio celular del descanso, para retirar las capas muertas».

En el caso de personas que sudan mucho por la noche, ambos expertos no descartan una ducha matinal, pero solo con agua. «Si no se utilizan geles, no pasa nada», indica el doctor Pedraz. Sobre el pelo pesa una circunstancia: el tiempo que tarda en secarse. «Por este motivo, a la gente le resulta más cómodo ducharse por la mañana; hay que esperar mucho antes de meterse a la cama», reconoce el doctor de Insparya. El consejo, pese a todo, se mantiene: «Mejor por la noche».

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