Envejecer sí, pero más tarde

Moléculas futuristas capaces de regenerar desde dentro y texturas ligeras y gustosas. Los laboratorios han hecho los deberes. Ahora, les toca a las consumidoras.

Modelo Valentino

La clave es prevenir. Ya no hay excusas: los científicos han demostrado que el 20% de los signos del envejecimiento se debe a la genética y el 80% restante, a los factores externos, al estilo de vida y a la frecuencia con la que se realizan los rituales cosméticos. Para reducir el daño, lo importante es no saltárselos ni por la mañana ni por la noche. Segundo consejo: apostar por productos que enganchen y con los que disfrutemos.

MANCHAS Y ARRUGAS

«Con la edad, la piel se afina, ya que las células no se renuevan con facilidad. También se vuelve más débil y se reseca porque se pierden lípidos. Tercer problema: las manchas se multiplican», informa Beatriz Campuzano, farmacéutica del departamento científico de Vichy. La solución pasa por apostar por texturas nutritivas y fórmulas con ingredientes como el Rhamnose, capaz de alisar en cuatro días.

IMPORTA EL QUÉ, PERO TAMBIÉN EL CÓMO

Hasta que no aparecen las primeras arrugas, no nos interesamos por la forma de aplicación de los productos. «Y sin embargo, los gestos son esenciales. Son capaces de potenciar la acción del cosmético y de aportar luminosidad y flexibilidad. En los pómulos, propongo ejercer una pequeña presión con los dedos y estirar suavemente arrastrando hasta la raíz del cabello», detalla Campuzano.

EL CUELLO TAMBIÉN SE MIMA

Con las manos, el cuello es una de las zonas que más delatan la edad. Es fundamental exfoliar desde abajo hacia arriba, optar por cremas con mayores concentraciones de activos y con ingredientes como el retinol, y desterrar tejidos que irritan la piel. Otro paso esencial: protegerlo con crema solar.

  • También en Instagram

    App S Moda
  • Este mes

    Nuevo número

    Revista S Moda
Cerrar

NEWSLETTER

Las mejores historias de actualidad, moda, belleza y feminismo en tu email cada semana.

Apúntate aquí
No me interesa