El día que los gatos probaron el Photoshop para Instagram

Tiene su riesgo animar a una amiga que vive en el campo con 10 gatos a que publique en Instagram las fotos que les hace. Pues terminará dejándote K.O. con sus preguntas sobre cómo mejorar esos retratos gatunos. Hay que tener en cuenta que los que viven con estos animales desarrollan una especie de sexto sentido. A él se debe que sean capaces de detectar detalles que a los demás mortales nos resultan invisibles. Como que tal o cual gato no tiene el pelo lo suficientemente limpio o que hay restos microscópicos de comida en sus bigotes.

Así que para los que no tengan suficiente con nuestra lista de consejos para fotografiar gatos hemos ideado un plan B: retocar los retratos que les hagamos. En un momento en el que las aplicaciones para maquillar ‘selfies’ con el móvil arrasan nos asaltó la loca duda de si estas serían útiles también cuando el que se pone frente a la cámara es un animal.

Empezamos haciendo una selección de las casi 700 fotos felinas que tiene nuestra amiga de El Pájaro de Paja en Dropbox. Además de las herramientas con las que cuenta Instagram para nuestro experimento usamos Facetune. Una aplicación que este verano está entre las más vendidas para iPhone y móviles con Android. Con ella podemos publicar en internet retratos tan manipulados como los de las celebrities.

Este Photoshop en miniatura es capaz de blanquear los dientes y la piel; suavizar y alisar arrugas; deformar la cara o el cuerpo para quitarnos kilos y años de encima; eliminar manualmente marcas en la piel; aplicar capas de maquillaje con distintos tonos; o desenfocar ciertas zonas en las que queremos ocultar detalles. Por si todo eso no fuese suficiente para imitar los ‘selfies’ de los que pasean en yate por Saint-Tropez, Facetune cuenta con una barbaridad de filtros. Con ellos podremos eliminar hasta el último vestigio de realidad en nuestras fotos.

A la hora de hacer nuestro experimento decidimos retocar fotos de dos gatos. Uno de ellos negro. A este le seleccionamos porque queríamos hacer nuestro particular homenaje a los de ese color, pues hace poco nos enteramos de que muchos son abandonados por no salir bien en las fotos. Si, así de estúpido puede llegar a ser el mundo.

El retoque de Faraón

El antes y después Faraón.
El antes y después Faraón.

La herramienta que más útil nos resultó a la hora de dejar impecable a Faraón, nuestro gato negro, fue la de eliminar imperfecciones. Con ella pudimos borrar del pelo algunos rastros de suciedad.  La función de suavizado aunque está pensada para rejuvenecer la piel de un humano en plena resaca nos sirvió para lograr que Faraón pareciera que estaba recién cepillado.

Una vez realizado el tratamiento con Facetune, en Instagram reencuadramos la foto, modificamos con sus nuevas herramientas el brillo y el contraste, añadimos un ligero desenfoque radial y listo. Ya teníamos una foto tan falsa como impecable de nuestro modelo.

El retoque de Minipetite

Retoque de Minipetite
El antes y después de Minipetite

En el caso de la foto de Minipetite, el gato con manchas, comenzamos usando la herramienta de blanqueado de Facetune. Aunque está pensada para mostrar sonrisas con un blanco nuclear nos ha resultado muy útil para que el pelo blanco del gato parezca recién lavado. Con la función deformar no lo hemos puesto a dieta pero si hemos logrado que parezca un poco más esbelto.

Finalmente hemos añadido un filtro para agregar luz y luego hemos seguido retocando en Instagram. Allí hemos reencuadrado la foto y modificado la calidez de la imagen, el contraste, el brillo, hemos resaltado las zonas más claras de la imagen y hemos añadido un poco de viñeteado para centrar la atención en el protagonista.

Aunque la idea de retocar fotos de gatos con un software pensado para rejuvenecer humanos nos pareció al principio un disparate fruto de los calores del verano ha resultado funcionar bastante bien. Pero a pesar de todo os seguimos recomendando que no hagáis trampas digitales. A los gatos como a las personas es mejor quererles como son. Sin aditivos ni conservantes.