El día que conocí a Emma Watson (y solo pude hacerle una pregunta)

Emma Watson firmando autógrafos en el preestreno de 'Noé' en Madrid. Foto: Getty
Emma Watson firmando autógrafos en el preestreno de ‘Noé’ en Madrid. Foto: Getty

 

“Todas las principales religiones de la humanidad tienen un mito sobre el diluvio. No se trata de una cosa exclusiva del cristianismo, sino que es algo que tiene una importancia tremenda en las religiones abrahámicas, porque presenta una serie de arquetipos que nos hablan de temas comunes a todos los seres humanos. Creo que el público moderno encontrará una suerte de iluminación en el relato de Noé” – DARREN ARONOFSKY

Son las diez de la mañana de un lunes y Aronofsky, con ayuda de la banda sonora compuesta por Clint Mansell, se asegura de que los periodistas de este pase de prensa dejemos atrás la tranquilidad del fin de semana… y nos sumerjamos en una intensidad modelo Antiguo Testamento. “Intensidad” será un término que escucharé mucho a lo largo del día de hoy, pero aún no lo sé. De momento, son las diez de la mañana y estoy viendo ‘Noé’, quizá la más colosal de las superproducciones épico-históricas que llegarán a nuestras pantallas durante esta primavera. Es sólo la primera parada de una jornada que, si todo sale bien, acabará conmigo entrevistando a Emma Watson, Jennifer Connelly y el propio Aronofsky en la alfombra roja del cine Palafox, durante la premiere española de la película.

El problema es que sólo tengo derecho a hacer una pregunta.

A la hora de preparar un careo que lo que las distribuidoras llaman un talent (es decir, estrella internacional que ha cogido un avión exclusivamente para vendernos su último trabajo y, acaso, disfrutar de una visita individual al Prado), uno intenta distribuir sus preguntas de la forma más efectiva posible. Quizá empezar con lo habitual para romper el hielo, después pasar a algo que sabes que quiere escuchar, luego lanzar lo que realmente necesitas sacarle antes de que algún agente de prensa te toque en el hombro para avisarte de que tu tiempo se ha terminado… A veces, cuando todo va bien y el talent se relaja, durante uno de esos raros momentos en los que percibes que hay un entendimiento más allá del circo de la promoción, incluso puedes saltarte el guión preestablecido y mantener algo parecido a una conversación natural. Sí, el arte del junket es complejo y generalmente frustrante. Ahora intenta resumir toda esa experiencia en una única pregunta a pie de alfombra roja.

Salgo del pase de prensa y empiezo a pensar qué demonios le voy a preguntar a cada uno de los tres. Lo ideal sería retirarme a una cueva (similar a la que habita Anthony Hopkins en la película) y no salir de allí hasta dar con la pregunta perfecta, la combinación de palabras que impulsará al talent a resumir toda una entrevista extensa en una única respuesta. En realidad, voy a casa a documentarme sobre el diluvio universal (uhm, esa podría ser la pregunta para el director) y repasar la filmografía previa de mis fugaces entrevistados para esta noche…

El foco deberían ser las dos actrices. Es la segunda vez que Jennifer Connelly interpreta a un personaje sufriente para Aronofsky: su Naameh, esposa de Noé (Russell Crowe, a quien le ha tocado presentar la película solo en Moscú), atraviesa un via crucis similar al de su personaje en Réquiem por un sueño. Pienso que va a ser raro ver a las actrices sonreír esta noche durante la premiere: Emma Watson tiene un breve destello de felicidad en una escena la película, pero Connelly no abandona en ningún momento su condición de mater dolorosa. Quizá sea buena idea preguntarle por eso. Ya tengo cubiertos a dos de tres: ahora sólo necesito que pensar una pregunta para Emma Watson.

“Desde luego, hay aspectos de la historia bíblica que tienen resonancia en el mundo actual, porque así es como están concebidos estos mitos: tratan temas universales en los que todos nos podemos reflejar. Simplemente, creo que es una historia resonante en cualquier época, es una historia pensada para todos los tiempos” – JENNIFER CONNELLY

Darren Aronofsky, custodiado por Watson y Connelly en Madrid. Foto: Getty
Darren Aronofsky, custodiado por Watson y Connelly en Madrid. Foto: Getty

Me acerco al Palafox bastante antes de la hora a la que me han citado porque, bueno, soy un profesional. El departamento de prensa me informa de que puedo irme a por un café: van a llegar con, al menos, una hora de retraso. Les tomo la palabra porque, bueno, soy un profesional. Al fin y al cabo, es posible que ese café me ayude a dar, por fin, con la pregunta perfecta para la actriz que fue Hermione. Porque esa es, sin lugar a dudas, la razón por la que una multitud de fans se agolpa frente a las puertas del cine, la mayor parte de ellos con bufandas de Griffindor, libros de JK Rowling o cajas de dvds de Harry Potter esperando a ser firmadas. No veo muchos fans de ‘Dentro del laberinto’ o ‘Cisne negro’ a mi alrededor: aquí han venido a ver a Emma. Y yo he venido a preguntarle algo, cualquier cosa, lo que sea.

Cuando el camarero me pregunta qué va a ser, decido pensármelo mejor. Claro que podría tomarme un café, pero recuerdo que Noé bebe té en la película justo antes de experimentar la más reveladora de sus visiones místicas. Quién sabe si una taza ahora provocará el mismo efecto en mí… La acabo y espero a que las imágenes metafóricas se agolpen en mi cabeza. Nada. Espero un poco más. Nada. Pido una bebida energética, pues aún tengo algo de tiempo. De repente, la iluminación: ¿y si les hago a los tres la misma pregunta y luego comparo sus respuestas? Tres puntos de vista diferentes sobre un mismo tema. De repente, ya lo tengo. Ya sé cómo voy a hacer esto.

La pregunta es sencilla: ¿qué cree que el mito ancestral de Noé puede transmitirle al espectador moderno? Me coloco en mi rincón reservado dentro de la zona de prensa, confraternizo con la distinguida competencia y aguanto hasta que lleguen los talents. Dios envió a Noé un diluvio, pero reservó una prueba aún más dura para el periodista cinematográfico: los soundbytes, o las larguísimas esperas a pie de alfombra roja para hacer una condenada pregunta. Hay almas cándidas que se han resquebrajado por completo entre codazos, zancadillas y marrullerías varias por parte de compañeros decididos a sacarle el máximo partido a su tiempo con la estrella. En mi caso, la noche empieza bien con Aronofsky: le hago la pregunta, la responde con diligencia e incluso logra que se le escuche por encima de los gritos de los fans de Emma Watson. Ella es la siguiente, por cierto.

Emma Watson lidiando con la prensa y los fans. ¿Responderá mi pregunta? Foto: Noel Ceballos
Emma Watson lidiando con la prensa y los fans. ¿Responderá mi pregunta? Foto: Noel Ceballos

Entonces, ocurre el primer imprevisto: el tipo de prensa que acompaña a la actriz desde Londres decide que mi rincón tiene superpoblación de periodistas y se la lleva a otro sitio. Oh-oh. Alguien de la distribuidora se da cuenta de que, literalmente, me he quedado con la palabra en la boca y me ayuda a atravesar las puertas del Palafox. Directo a otro rincón de prensa. Quizá allí haya más suerte y Emma Watson escuche mi pregunta. Antes, como surgida de la nada, llega Jennifer Connelly: por suerte, estoy preparado y ella, encantadora, responde. Ahora sólo queda convencer al agente de la-chica-que-fue-Hermione para que responda a algunas preguntas más antes de entrar al photocall. El agente nos promete que lo hará, pero después del photocall. No me fío, así que no me queda más remedio que pensar en otro enfoque para este post de ‘Banco de pruebas’, repasar mentalmente mis opciones de no volver a casa con las manos vacías. Al menos, no del todo. ‘El día que CASI conocí a Emma Watson’, quizá. No suena igual de bien, pero qué otra cosa puedo hacer en medio de este caos de gritos, flashes, periodistas indignados, más gritos y… Oh. El agente le señala a Emma Watson mi posición. Me toca. Va a responder a mi pregunta. Tengo post para Banco de pruebas. Sobrevivo al diluvio.

“Oh, vaya… Sobre todo, se encontrarán con una experiencia más íntima e intensa de lo que probablemente esperan. Los personajes se enfrentan a grandes dilemas que no pertenecen sólo a su época, sino que de alguna manera siguen siendo relevantes hoy en día. Emociones a gran escala, a una escala impresionante. Diría que, desde luego, no es el típico blockbuster” – EMMA WATSON

El rincón clave para encontrarnos con Emma Watson en el cine Palafox. Foto: Noel Ceballos
El rincón clave para encontrarnos con Emma Watson en el cine Palafox. Foto: Noel Ceballos