La revancha de las chicas tristes

Internet y la autoedición protagonizan su oda particular a la tristeza desde diferentes prismas. Sarcasmo, preciosismo e ironía para ensalzar la desdicha.

cover sad girls
Foto: Natalya Lobanova/ Sad Girls zine
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"Conoce a la escritora que da a Katy Perry su dosis diaria de depresión". Cuando la revista Rolling Stone echó el ojo a @SoSadToday, la "meláncolica y secreta superestrella" de Twitter, elevó la oda al vacío existencial y el despecho emocional en 140 caracteres de una desconocida a la categoría de estrella del rock. Prácticamente lo es. Entre sus más de 150.000 seguidores están Katy Perry, Diplo, Miley Cyrus, Bethany Cosentino (Best Coast) o Tavi Gevinson, así como hordas de adolescentes dispuestos a retuitear frases como leyendo tu horóscopo para saber qué hice mal, mi psicólogo sabe de qué color son tus ojos o todas mis esperanzas tienen su propio psiquiatra.

De @SoSadToday se sabe poco. Se sabe que se llama Melissa, que está más en los 30 que en los 20 y que es una escritora que vive en Los Ángeles y tuitea para que la gente se eche unas risas con sus ocurrencias. Ella es una más dentro de ese universo digital en el que se celebra la desdicha femenina. Solo que aquí no se busca convertir la depresión en algo romántico; se trata de sonreír de forma cómplice con frases que hasta los que presumen de ser más felices habrán vivido alguna vez.

Con esas carcajadas provocadas por un esto lo he vivido yo también se topó hace unos años Iria, fundadora de Tía, no llores, una divertidísima página de Facebook con casi 5.000 seguidores dedicada, como ella misma explica "a la manifestación última de la tristeza y la felicidad. Frames de películas, dibujos y personajes populares que lloran pero que te dan la risa". Iria, que trabaja para una firma de moda y reside en Madrid, empezó la página "de coña" en octubre de 2011. "En un reality televisivo subtitularon a una chica que hablaba por teléfono con su mejor amiga con un 'Tía, no llores'. En ese momento estaba con una amiga, Alicia, y nos echamos a llorar de la risa pensando en la cantidad de veces y situaciones en las que dijimos esa frase". Y así empezó una página repleta de memes, joyas de Tumblr, fotos de Beyoncé, Lindsay Lohan, Lisa Simpson o dramas de Gran Hermano. Cultura pop en su máxima expresión con la inevitable coletilla de Tía…. no llores sobre imágenes en las que todas lloran a moco tendido. Su creadora reniega de la etiqueta 'tristeza femenina'. "Eso es una imposición social, la tristeza es universal y regocijarse en ella es un poco adolescente, grunge, emo… Hay algo de nostalgia por el me encierro en mi cuarto y lloro".

Tía, no llores

Imágenes recopiladas del grupo de Facebook ‘Tía, no llores’ (la ilustración es de Anna Sudit). .

www.facebook.com/pages/Tía-no-llores/

Fanzines para la melancolía

Seguir a @SoSadToday o a Tía, no llores no nos convierte en seres depresivos incapaces de salir su habitación. Se puede celebrar la tristeza sin tener que ser un amargado. El científico japonés Ai Kawakami lo comprobó en un estudio que responde a la eterna pregunta de ¿por qué nos gusta la música triste? Si nos gusta es porque existen dos emociones diferenciadas: por un lado, percibimos la emoción que desprende esa música (tristeza) pero, por otro, la experiencia de escuchar música triste nos produce emociones positivas.

Con esa dualidad emocional por bandera nació el fanzine ilustrado Sad Girls, donde se reseña el trabajo de "chicas que hacen cosas y tienen muchos sentimientos". A punto de lanzar su cuarto número, la ilustradora Leah Goren cuenta que lo empezó "cuando estudiaba mi último año en Parsons, y mis compañeros de clase siempre me decían que dibujaba a chicas tristes". Goren aclara que la tristeza es "la reacción natural de ser humano" y que "lo bueno es que nos puede ayudar a compartir emociones, historias y experiencias". En las páginas de Sad Girls diferentes artistas tratan su particular visión sobre la tristeza y ser mujer. Poesía, acuarelas e imágenes de chicas en esos imperios que son sus habitaciones. No es un universo de oscuridad, es un elogio en tonos pastel a esa melancolía y nostalgia por amores y experiencias no vividas.

Leah Goren Grace Lee

En ‘Sad Girls’, las ilustraciones de Leah Goren se complementan con los poemas de Grace Lee.

Cortesía de Leah Goren

La artista Natalya Lobanova estudia Filosofía y Ciencias Políticas en la Universidad de Edimburgo, pero su particular visión de la tristeza le ha llevado a exhibir sus ilustraciones y pinturas en México, a ser reseñada por Booooooom y formar parte de Cargo Collective. Tiene 22 años y con 19 ya editó su primer fanzine (Happy2BSad -Feliz de estar triste-). "Mi trabajo siempre ha sido una respuesta orgánica para deshacerse de la tristeza y la negatividad que puedo sentir. Es catártico. Tal y como llega al papel ya me siento alejada de él. En cierta manera, se convierte en algo físico, ya no está embotellado dentro de mí y puedo seguir adelante", apunta.

Como buena fan de Pipilotti Rist, Lobanova trata de integrar en su trabajo la feminidad y la belleza, pero sin que ésta se adapte a canónes establecidos y sin que sea "la parte central" de su discurso. En sus acuarelas jóvenes profundamente bellas derraman lágrimas y sus ilustraciones acompañadas de textos recuerdan a un David Shrigley más emotivo y nostálgico pero con la misma ironía. Ella aclara que todo este afán por reivindicar la desdicha tiene sus motivos: "los tiempos de tristeza son los que nos hacen crecer más".

Natalya Lobanova

Natalya Lobanova

Natalya Lobanova

Natalya Lobanova

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