Generación autocostura

Si hace una década saber coser, bordar y hacer punto eran actividades de abuelas, en los últimos años han pasado a ser pasatiempos de modelos como Daria Werbowy y a convertirse en todo un movimiento social.

Autocostura
Foto: D.R.
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Remendar, personalizar prendas o confeccionar diseños nuevos adaptados al gusto propio es ya un fenómeno entre las más voraces consumidoras de tendencias. Las señales empezaron a aparecer en plena crisis de los mercados. Con cuentagotas, periódicos y revistas incluían historias de mujeres que, bien porque veían menguada su economía o por hacer un experimento social (con el ya indispensable blog en el que contar cada paso), dejaban de comprar ropa durante un año, decidían renovar su armario con ingenio y sin gastar dinero o simplemente se aficionaban a las manualidades.

DIY (do it yourself; en español: «hazlo tú mismo») se ha convertido en un acrónimo imprescindible para entender las inquietudes de la sociedad actual. Prueba de ello es el triunfo de la bloguera Erica Domesek y su libro P.S. – I made this…, o que un joven diseñador se preste a explicar cómo hacer un estampado tie-dye casero, paso a paso, en una revista de moda. Creadores y empresarios han visto en este deseo de «volver a lo hecho a mano» la oportunidad de hacer algo diferente. Lo más interesante sucede en casas privadas, comunidades virtuales y cafés donde, además de tomar té, se puede aprender a coser a máquina o a tricotar.

La tienda Gotta Knit! (gottaknit.net) en Nueva York fue una de las pioneras. En Inglaterra triunfan I Knit London (iknit.org.uk) y la provocadora comunidad Stitch and Bitch (stitchnbitch.org, su nombre significa «cose y cotillea/quéjate»), que coordina talleres y eventos en las principales ciudades del país. En París lo último es Sweat Shop (sweatshopparis.com), una deliciosa cafetería con máquinas Singer que ofrece clases de costura para gente de todas las edades. Sus propietarias, Martena Duss y Sissi Holleis, son dos veteranas con buen ojo para las tendencias. Por eso han bautizado el concepto de su local con el nombre café couture. Su éxito ha sido tal que tienen admiradores en todo el mundo que peregrinan a la capital francesa para participar en sus cursos o alquilar una máquina de coser durante un par de horas.

Éxito global. Pero no hace falta ir a París o a Londres para encontrar locales singulares que ofrezcan este tipo de actividades. En España existen lugares como la cafetería y galería Cosmo de Barcelona (Enric Granados, 3), donde Alicia Roselló (27 años), conocida por su página duduadudua.com, imparte talleres de punto nido de abeja o ganchillo. «Después de vivir en EE UU echaba de menos encontrar algo así aquí. Por eso en 2006 abrí una tienda con camisetas, nuigurumi (muñecas de ganchillo de Japón) y todo tipo de cosas hechas a mano por artistas y diseñadores», explica. «La gente entraba y hacía fotos, pero no compraba nada. Lo que querían era hacerlo ellos mismos en casa». Así que cerró la tienda y empezó a dar clases. Las participantes en sus talleres son un grupo heterogéneo. La media de edad gira en torno a los 30 años, aunque hay «desde chicas de 18 hasta mujeres profesionales: tenemos diseñadoras, por supuesto, pero también administrativas, incluso policías».

En la madrileña calle San Pedro, Teresa Barrera abrió en mayo el primer café couture de España, Tete Café Costur. En él se puede alquilar una máquina de coser por horas (una hora y un café son 7 euros). Tras años como estilista de series de televisión, esta zaragozana decidió darle un giro a su vida y compartir todo lo aprendido con principiantes, niños e incluso hombres –que tienen su propio taller, Fashion Mens Workshop–. A través del boca oreja y las redes sociales, sus talleres se llenan tanto de gente del barrio como de las afueras. «Incluso tuve a una chica que vino desde Córdoba en tren para un curso de un día», recuerda. Pero con eso no le basta. Además, vende patrones, ropa vintage y creaciones de jóvenes diseñadores españoles.

Reacción en cadena. El movimiento autocostura tiene mucho que ver con las recomendaciones. Su principal motor son las amistades, como demuestra la mercería-taller-tienda Costura, inaugurada en junio en la calle Doctor Dou de Barcelona, un proyecto de tres amigas, Sonia (37 años), Asami (35 años) y Leyla (35 años), que se conocieron en la guardería de sus hijos. «Un día, una tuvo la idea de hacerse una prenda que no encontraba en ninguna tienda», recuerda Leyla. «Con la ayuda de su madre, pudo acabarla en un par de días. Eso nos hizo ver que no era tan difícil vestir de una manera original y personal». Así surgió su negocio. «Lo que más nos gusta del proyecto es la ilusión que vemos en la gente que nunca ha cosido un botón, viene a coser a nuestra tienda ¡y sale con un pantalón!», comenta divertida. Tanto es así que sus talleres tienen lista de espera. «Empezamos en septiembre y se ha apuntado gente de entre 20 y 40 años, tanto hombres como mujeres».

EXPRESIÓN EN LA RED

Tutoriales básicos. Comunidades online como Etsy.com dan testimonio del auge del movimiento DIY con la creación de una librería virtual de tutoriales de vídeo muy interesantes. Desde París, la bloguera de mycafecouture.com emplea patrones de Burda y ofrece cursos para principiantes. En su blog, psimadethis.com, Erica Domesek desarrolla mil y una ideas fáciles siguiendo las tendencias de la pasarela.

Patrones exprés. Para descargarse patrones nada como voguepatterns.mccall.com. Otro referente es el blog de Carmen Tárdes (42 años): stitchersinn.com.

‘Performance’ textil. Un ejemplo es el Collectif France Tricot (c-f-t.net) creado por cinco amigas, que han convertido su afición en arte y comparten su amor por el punto en sus aperotricot (o aperitivo + hacer punto en grupo). En Barcelona, Alicia Roselló ha formado La guerrilla del ganchillo, con happenings mensuales en sitios públicos de la ciudad y fans como la directora de cine Isabel Coixet. También ha creado un festival que se celebra dos veces al año donde artistas de todo tipo de manualidades exhiben sus labores (www.festivalet.org).

Más en España. En la web www.portaldelabores.com hay un completísimo directorio de tiendas y cursos de autocostura en todo el país, repartidos por provincias.

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Costurero de Etsy.

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Sala de máquinas de coser de Tete Café Costura (San Pedro, Madrid).

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Detalle de Stitchersinn.com

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Patrones de Costura (Doctor Dou, Barcelona).

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