¿Hasta qué punto puedes hacer deporte cuando estás embarazada?

Según los expertos, la creencia tan extendida de que es mejor guardar un cierto reposo está obsoleta. Es bueno hacer deporte, pero con precaución. Porque no todas somos Serena Williams, que acaba de anunciar que está embarazada.

Serena Williams

Serena Williams en el pasado Open de Australia. Foto: Getty

Practicar un deporte que nos gusta, aparte de ser beneficioso para nuestro físico, lo es para la salud mental. Tenemos una mayor autoestima, nuestro humor mejora y nos sentimos seguros y empoderados. Sin embargo, ¿todas las etapas son buenas para entrenar? Un reciente estudio publicado por la Universidad de Kansas City asegura que practicar deporte durante el embarazo no es solo bueno para la madre, sino también para el feto, ya que fortalece su corazón. “Esa creencia tan extendida de que era mejor guardar un cierto reposo hoy está obsoleta: varios estudios han demostrado que la actividad física no sólo beneficia a la madre sino también al bebé, siempre y cuando se traten de ejercicios suaves, moderados y guiados por un profesional. De hecho, no hay mejor momento que el embarazo para apostar por tu salud y la de tu bebé. Además, una madre en buena condición física está mejor preparada para un parto exitoso y su posterior recuperación”, nos explica Flor María Trujillo, experta en fisioterapia obstétrica y osteópata .

Es cierto que la mayoría de las mujeres no tenemos la forma física de Serena Williams, que acaba de anunciar en redes sociales que está embarazada de 20 semanas. Según esta información, la tenista habría ganado el último Open de Australia estando gestando a su hijo. Por eso es mejor que no nos pongamos metas tan inalcanzables y pensemos en objetivos más sencillos.

Quedan descartados los deportes violentos o que puedan provocar caídas y golpes. Tampoco es recomendable esquiar, montar a caballo o escalar, aunque siempre hayas sido una experta. El atletismo mejor abandonarlo durante el segundo mes. “Yo suelo recomendar a todas las embarazadas realizar ejercicios suaves y de baja intensidad, siempre y cuando sean también guiados por un profesional”, nos explica Trujillo. Y asegura que realizarse un reconocimiento médico previo para establecer cuáles son los límites de cada mujer, en función de tu situación y las características de su embarazo, es fundamental

En contra de lo que muchas mujeres pueden pensar, el ejercicio, durante el tercer trimestre, cuando hay evidentes cambios físicos en nuestro cuerpo y una empieza a preocuparse más por su aspecto, no debe ser de alta intensidad. “Es entonces cuando deben bajar más el ritmo. Soy partidaria de sustituir el salir a correr por salir a caminar, una actividad mucho más relajada y suave. Durante este trimestre, es muy importante preparar el suelo pélvico para las fases que acontecerán en el parto, así que es importante no hacerlo “sufrir”, sino llevar a cabo un trabajo profesional con el mismo. Aunque soy más partidaria de ejercicios guiados y suaves para la embarazada, si optan por ejercicios intensos, han de tener en cuenta ciertas precauciones para evitar lesiones”.

Serena Williams

Serena Williams anunciando su embarazo.

Las ventajas de seguir cuidando nuestro cuerpo son innumerables. El deporte puede aliviar las molestias que se derivan del crecimiento del bebé, con ejercicios adecuados se puede fortalecer la espalda para soportar mejor esos kilos extra; ayuda a la madre a descansar mejor; reduce el riesgo de sufrir depresiones o enfermedades cardiovasculares. Luego están los beneficios sobre el niño. “El deporte ayuda a que un bebé cuente con un corazón más fuerte, a un menor sufrimiento durante el parto, a la reducción de taquicardias y una mejor, general, de la salud”, apunta Trujillo. Los motivos que producen estas mejoras aún son desconocidos. Según el estudio nombrado con anterioridad, las hormonas segregadas durante la práctica de deporte, podrían traspasar a la placenta y justificar así los beneficios.

Pero después de dar a luz tampoco es recomendable entrenar para eliminar, lo más rápido posible, las huellas del embarazo. Es mejor ir poco a poco, planificar un entrenamiento guiado que incida en aquellos puntos que es mejor reforzar, como el suelo pélvico. “Recomiendo que los primeros días tras dar a luz, las mamás estén en casa, con el bebé. Estos días son para descansar, recuperarse tanto física como emocionalmente y tener tiempo para disfrutar del bebé. Tras dos o tres semanas, toda mamá puede empezar a ponerse en forma tanto sola como junto a su bebé”, explica Trujillo. Practicar deporte siempre resulta beneficioso, eso sí, para disfrutarlo de verdad, conviene adaptarlo a las necesidades de cada persona.

La experta recomienda: (Consejos de Flor María Trujillo)

Caminar. Es un buen medio de moverse y una buena alternativa si detienes una actividad incompatible con tu embarazo o si no sueles practicar mucho deporte.

La natación. Da igual si eres o no una buena nadadora. La natación junto con la marcha, son los mejores deportes para practicar durante el embarazo. Además de sus virtudes calmantes, mejora tu respiración, lo que te ayudará durante el parto. Reforzamos los músculos y cubrimos todas las necesidades que consideramos que podemos llevar aprendidas.

El método Pilates. Adaptado al embarazo, permite aliviar algunos dolores vinculados al embarazo, controlar mejor la respiración y, además, ayuda a ponerte en forma y estar preparada para el momento más importante.

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