Maca andina, ¿el ‘superalimento’ que aumenta el deseo sexual?

Se trata de un tubérculo al que se le atribuyen propiedades para aumentar la vitalidad, el deseo sexual y la fertilidad. Hablamos con expertos para saber si realmente merece el calificativo de 'superalimento'.

maca andina

La maca andina se utiliza desde hace siglos como complemento alimenticio para mejorar la vitalidad y la fertilidad. Foto: Getty

La maca o Lapidium peruvianum chacon es un tubérculo que crece en las montañas de Perú y Bolivia, y que los habitantes de los Andes han tomado durante siglos para soportar el mal de altura, incrementar su energía y mejorar su fertilidad y vigor sexual.

Como apunta Fernando Losa Domínguez, ginecólogo de la clínica Sagrada Familia de Barcelona, y miembro del Grupo de Interés de Terapias Naturales de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), en su informe Maca y Sexualidad, “probablemente esta planta empezó a cultivarse y a tomarse hace más de 1.300 años, en el actual Perú, por los agricultores incas. El primer relato escrito sobre la maca viene de la mano de Pedro Cieza de León, en 1553. Un siglo más tarde, el sacerdote español Cobo se refirió a este producto como una raíz que aumentaba la fertilidad, así como un potente afrodisíaco. La maca llegó al mundo occidental debido a que los incas la usaban como moneda de cambio con los españoles y éstos, acabaron llevándosela a Europa. En España, se usaba ya desde el siglo XVI y se le daba a los caballos de Felipe III para incrementar su fortaleza y capacidad reproductiva”.

En los últimos años, la maca ha recuperado su protagonismo perdido al ser clasificada como superalimento, debido a los altos porcentajes de nutrientes, vitaminas, amoniácidos y antioxidantes que se concentran en proporciones mínimas. Cualidad que comparten otros alimentos, también de moda, como la quinoa, la cúrcuma, el jengibre, el aguacate, el aceite de oliva virgen o el chocolate negro.

Botánicamente emparentado con la colza, la mostaza, el nabo y la col; la maca contiene de un 13 a un 16% de proteínas, un 8,5% de fibra, 19 aminoácidos esenciales, vitaminas A, B1, B2,B3, C y D, además de minerales como hierro, magnesio, cobre, zinc, sodio, potasio y calcio. En su composición se encuentran también varios glucosinolatos -sustancias presentes en muchas verduras y con numerosos beneficios-, 20 ácidos grasos libres y sustancias únicas llamadas macaenos y macamidas.

La capacidad de esta planta de crecer y adaptarse a las duras condiciones climatológicas de las montañas andinas es una cualidad que ofrece al que la consume, al considerarse un adaptógeno. Es decir, una sustancia que eleva la resistencia del cuerpo físico a las enfermedades y situaciones de estrés, ayudando al metabolismo a acomodarse a periodos excepcionales, cambios fisiológicos o mayor demanda energética. El ginseng, el eleuterococo, la rodiola o el aswaghanda entrarían también en este grupo y aumentan la capacidad del cuerpo para defenderse contra el debilitamiento físico y mental. Algo así como una ayuda extra en momentos difíciles.

Mejora la fertilidad masculina

 La maca andina ha vuelto a ser consumida por muchas razones, y los deportistas están entre sus más fieles partidarios, pero su popularidad se debe sobre todo a sus propiedades relacionadas con el mundo de la sexualidad, como favorecedora de la fertilidad y la libido; lo que, en palabras de Fernando Losa, ha generado “mucha publicidad engañosa en Internet, por parte de las empresas que la comercializan. Se la compara con la viagra, y es comúnmente citada en la red como una de las ‘drogas naturales’ para mejorar el deseo sexual, pero hay que tener claro que la maca es un alimento, no una medicina”.

Otro de los problemas a la hora de comprobar todos sus efectos es la falta de estudios serios al respecto, aunque existen algunos y cada vez se están haciendo más. Como apunta Francisca Molero, directora del Institut Clinic de Sexología de Barcelona, del Instituto Iberoamericano de Sexología y presidenta de la Federación Española de Sociedades de Sexología, “la OMS hizo hace algunos años una revisión de las diferentes plantas que formaban parte de la cultura de los pueblos, para estudiar sus propiedades y la Universidad de Lima realizó otro trabajo que corroboraba que el consumo de maca favorecía la calidad espermática en el varón”. Según apunta Losa en su estudio Maca y Sexualidad, “la planta favorece el incremento del volumen seminal, la cantidad de esperma por eyaculación y la movilidad espermática”. En este punto es donde hay un mayor acuerdo en cuando a las propiedades de la maca andina para su uso en la sexualidad. “Diversos ensayos clínicos aleatorios han evaluado los efectos de esta planta en pacientes con disfunción eréctil usando el Índice Internacional de la Disfunción Eréctil-5 y han mostrado efectos significativos y una notable mejoría en este trastorno”, apunta Laso.

maca andina

Algunos estudios apuntan a que mejora la calidad del esperma y aumenta el deseo sexual. Foto: Cordon Press

 ¿Y qué hay del deseo?

 El deseo es algo complejo, sutil, volátil y que entraña demasiados componentes. Algo difícil de estudiar, de registrar y de contabilizar. La gallina de los huevos de oro para la industria farmacéutica.

En este aspecto, apunta Laso, “los logros más significativos con la maca se han conseguido en mujeres con trastorno del deseo sexual hipoactivo, producido por la toma de antidepresivos inhibidores de la recaptación de la serotonina. En los que la toma de maca andina mejora la satisfacción sexual de estas pacientes”. Según Molero, la falta de deseo puede estar asociada a estados anímicos más bajos, a falta de energía y, en este caso, la maca puede ayudar mejorando la vitalidad, pero no se ha demostrado que actúe directamente sobre la libido”.

Antes de que este tubérculo se pusiera de moda existían ya preparados de fitoterapia destinados a estos fines, como Aquilea Vigor (Él), a base de maca andina y ginseng rojo coreano, diseñado para mejorar el rendimiento masculino. Su versión femenina, Aquilea Vigor (Ella), está compuesto de maca y rodiola.

Otro de los usos atribuidos a esta raíz es su capacidad de mitigar los efectos de la menopausia. Según Laso, “esta planta regula y estimula la función endocrina, mejorando todas las patologías que se originan de las hormonas o las glándulas que las fabrican. A diferencia de la soja, el trébol rojo o el lúpulo, la maca no contiene fitoestrógenos, pero se cree que la mejora que muchas mujeres han registrado durante su toma en la menopausia -disminuyendo los sofocos, mejorando el estado de ánimo y la vitalidad- pueden deberse a su alto contenido en ácidos grasos, básicos para la formación de las hormonas. Por otra parte, su cualidad de adaptógeno puede ser otra de las razones que ayude a las mujeres a sentirse mejor en esta estrenada etapa de sus vidas”.

Existe también un estudio, publicado en el International Journal of Biomedical Science, sobre los efectos de la maca como terapia alternativa, no hormonal, en mujeres menopáusicas. Los resultados mostraron que la maca puede ser útil para equilibrar los niveles hormonales y aliviar los síntomas vasomotores y psicológicos como sofocos, sudoración nocturna, patrón del sueño, nerviosismo, depresión y palpitaciones el corazón, que experimentan muchas mujeres en la perimenopausia.

Tipos de maca y efectos secundarios

Existen tres variedades de maca: roja, amarilla, púrpura y negra; cada una especialmente indicada para una patología determinada; aunque, en general, puede decirse que la roja se usa para la mujer (deseo y síntomas de la menopausia), mientras la negra es la que eligen los hombres para mejorar su calidad espermática.

“Aunque en occidente se consume cruda, los antiguos incas la tomaban siempre cocinada de diferentes maneras”, apunta Laso, “incluso fermentada como cerveza, asada, hervida o mezclada con leche. Hoy en día existen comprimidos, aunque tomarla en polvo facilita controlar mejor la dosis y empezar con muy poco para ir aumentando, a medida que se ven sus efectos. Se puede comenzar con 3 gramos al día ( el equivalente a una cucharada) y llegar hasta 9. La maca gelatinizada -que ha sufrido un proceso de gelatinización– es más fácil de digerir y se recomienda a aquellas personas con tendencia a los gases o con estómagos más delicados”.

Entre los efectos secundarios que puede tener este tubérculo, continua Laso, “ se puede presentar algún tipo de intolerancia a la planta y dar alguna alergia, pudiendo aumentar el ritmo cardíaco por esta causa o por dosis muy altas. Hay que tener también en cuenta que, al tener alcaloides, podría afectar al sueño, si se toma por la noche. En algunas personas puede ocasionar ligeras molestias estomacales, e incluso diarrea, por eso se recomienda iniciar con dosis muy bajas e ir incrementando según la respuesta de nuestro organismo, o tomarla gelatinizada. Se han dado también casos de acné, debido al aumento en los niveles de testosterona endógena. Si se padece de hipotiroidismo y se está siguiendo un tratamiento con hormonas tiroideas, esta planta podría interactuar, por lo que hay que ajustar las dosis o evitarla”.

maca andina

La maca andina es un tubérculo que nace en las montañas de Perú y Bolivia. Foto: Getty

0 Comentarios
Mostrar más

Para poder comentar debes estar registrado y haber iniciado sesión

¿Eres nuevo?

REGÍSTRATE

  • También en App

    App S Moda

    También en App

    S Moda en Apple Store S Moda en Google Play S Moda en Kiosko y Más
  • Este mes en

    S Moda

    Último número de la revista

    Revista S Moda