El clan que arrasa en Instagram: los Kardashian

Las cuentas de siete miembros de la familia están entre las 100 que más seguidores tienen en esa red social. Obama critica su popularidad.

Kim Kardashian, la reina de los realities, ha sido criticada por Obama.

 

Foto: Getty

Hace unos días Obama criticaba la expectación que gente como Kim Kardashian había creado entre muchos jóvenes de Estados Unidos. Que el presidente llegase a hablar de la reina de los realities se debe en gran medida a la desproporcionada fama que ella y su familia están alcanzando. Sobre todo en internet, y más concretamente en Instagram. No en vano las cuentas en esa red social de siete miembros del clan Kardashian-Jenner están en la lista de las 100 que más seguidores tienen.

Las fotos que publican Kim Kardashian, Khloe Kardashian, Kourtney Kardashian y sus hermanastras Kendall Jenner y Kylie Jenner,  despiertan más interés que las del propio Obama. Al menos si nos atenemos a los números. Los hermanos Rob Kardashian y Brody Jenner están más rezagados, pero tampoco les va nada mal. Menos éxito parece tener la madre, Kris Jenner, que aún no ha alcanzado los 100.000 seguidores. Aunque son muchos quizá le sepan a poco en comparación con las cifras que maneja su prole.

El perfil de Kim, con más de nueve millones de cuentas siguiéndole la pista, es el tercero que más expectación crea en Instagram. Le sigue Kendall, que con 6 millones ocupa el quinto lugar. Los puestos 7, 10 y 11 son respectivamente para Khloe, con más de 5 millones y medio de seguidores, y para sus hermanas Kylie y Koutrney, con algo más de 5 millones ambas. También resulta sorprendente que Rob, con sólo tres fotos publicadas mientras se escriben estas líneas, tenga ya más de dos millones de cuentas siguiéndole y se encuentre en el número 40. El único que queda fuera de del top 100 es Brody Jenner. Aunque se acerca al millón y medio de seguidores.

¿Cómo demonios se explica semejante fiebre? El fenómeno Kardashian en Instagram parece que es fruto de una combinación de factores que valdría la pena que los gurús de la red destriparan. En cualquier caso no nos resistimos a dar algunas pistas que lo explican en parte.

Una red perfecta para los realities. ¿Quién mejor que un clan dedicado en cuerpo y alma a los realities para dominar una red social que invita a contar con imágenes nuestra vida? Está bastante claro que los protagonistas del programa Keeping Up with the Kardashians han sabido trasladar el show televisivo a internet en forma de imágenes de formato cuadrado.

Usar las fotos para vender cualquier cosa. Poco tardaron las grandes marcas en darse cuenta que Instagram era el escaparate perfecto para sus productos. Aunque siguen si tener muy claro cómo vendernos la moto. El clan en cambio tiene una fórmula para hacer dinero. Para comprobarlo basta con ver a Kim promocionar el programa de televisión de su madre, a Kendall vender joyas o a Khloe enseñar la colección de ropa de la marca Kardashian.

Una plataforma volátil. Instagram es un torrente de imágenes fugaces que desaparecen de nuestra memoria normalmente a los pocos segundos de haberlas visto. Algo parecido sucede con las escenas que ocurren en los realities, cuya vida está limitada a la tertulia en la máquina de café del día siguiente. Por eso no se nos ocurre mejor sitio en internet para que esta familia arrase.

¿Privacidad? ¿Qué es eso? Dicen que para las nuevas generaciones de nativos digitales la privacidad es algo mucho menos importante. Al fin y al cabo están contando cómo crecen en las redes sociales. Los Kardashian-Jenner parecen haber conectado de maravilla con esa legión juvenil de fans. Eso es lo que inquieta a Obama.

Mejor una cámara que un teclado. En Twitter los Kardashian tienen menos influencia. Lo decimos a pesar de que por lo general tienen más seguidores en esa red que en Instagram, algo lógico teniendo a sabiendas de que el tamaño de la red de los 140 caracteres es superior a la de fotos. Según el listado de Twitaholic con las 100 cuentas más seguidas de Twitter la de Kim es la número 17, la de Kourtney la 64 y la de Khloé ocupa el puesto 74. Ni rastro del resto de la familia. Parece que contar algo con palabras, aunque sea con pocas, se les da peor que hacerlo con imágenes.

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