Anja Rubik, el poder de la sensualidad

Anja Rubik demuestra que el sexy sin complejos vende: formas asimétricas, escotes y piezas en blanco y negro. Hablamos con la top sobre la sexualidad femenina, su colección de zapatos para Giuseppe Zanotti y su pasión por la moda.

Anja Rubik

Anja Rubik lleva minivestido asimétrico de seda y crepé de Anthony Vaccarello y anillos de metal bañado en oro de Balenciaga by Nicolas Ghesquière.

Foto: Eric Guillemain

Pocos osarían ahora llamarla anodina. Anja Rubik alumbra tendencias y genera polémica. Ya no es la niña que temía posar para Terry Richardson por el descaro y erotismo de sus instantáneas. «Mi lema es: sin miedo al pezón. Que una mujer tenga control, se sienta segura y conozca su cuerpo es bello, positivo y maravilloso», justifica.

De ella dijeron que era la más demandada, pero que no importaba, porque no era influyente. Acaba de lanzar una línea de zapatos sexy para Giuseppe Zanotti. Y ha publicado el segundo número de la revista bianual 25, que ella dirige y se caracteriza por un contenido arty y un diseño cuidado. Los desnudos y honestidad de la revista han encendido el debate. El objetivo: abordar la sexualidad sin complejos y desde la perspectiva de la mujer. Una actitud desafiante que no deja indiferente.

Ha encontrado el equilibrio. Se casó con su compañero de profesión, Sasha Knezevic, en 2011 y en Mallorca. «Nos apoyamos y motivamos, trabajamos juntos, así que para que no salten chispas sonreímos mucho». Los 29 años le sientan bien. Alta, fibrosa, atractiva, elegante, hermosa… Los piropos se quedan cortos para definir a una modelo que no se amedrenta a la hora de cambiar las reglas de juego.

Anja Rubik

Braguita de Calzedonia (c. p. v.) sobre triquini de Hervé Léger (740 €) y pendientes de oro con tachuelas de Guess (55 €).

Foto: Eric Guillemain

Cerraron su cuenta en Instagram por colgar una foto donde se veía medio pezón. ¿Olvida Internet la libertad de expresión? 

Fue ridículo. Las redes sociales sirven para mostrar la personalidad. Sin embargo, limitan la creatividad. Es una paradoja.

Acaba de lanzar el segundo número de 25. Algunos periodistas tacharon el primero de demasiado erótico y varios lugares se negaron incluso a venderlo. 

Mi generación es más conservadora que la de nuestros padres: la revista Viva de los 70 me ha inspirado.25 es un objeto de coleccionista y su visión es hoy muy necesaria.

¿Por qué? 

Los medios tradicionales abordan la sexualidad desde un punto de vista puritano o vulgar. No hay término medio. El cuerpo femenino no es solo sexual, tiene su propia sexualidad. Las revistas venden un concepto de belleza inalcanzable, pero no muestran a las mujeres como son. En esta segunda entrega, colaboramos con artistas que han roto el techo de cristal creativo, como Marina Abramović o Michele Lamy, autoras con un discurso interesante sobre lo erótico; mujeres fuertes, hermosas e inteligentes que se sienten cómodas con su sensualidad y que han demostrado que la energía sexual es también un motor en el arte.

Anja Rubik

Vestido con escote y mangas de rejilla de Emilio Pucci (2.500 € aprox.), pendientes de oro con tachuelas de Guess (55 €) y anillos de Balenciaga by Nicolás Ghesquière (545 €).

Foto: Eric Guillemain

Su vestido de novia ha creado escuela. ¿Pretendía inspirar? 

Lo creó uno de mis mejores amigos, Peter Dundas. Le pedí un diseño sexy, bello y especial. Quería algo divertido, que no fuera demasiado serio. Fue un proceso entretenido, le enseñé a Peter mis vestidos favoritos y volé a Florencia para probarme su propuesta. Me dejó colaborar. Al final, llevé dos vestidos: el de boda y otro de cóctel, muy sesentero.

Las novias suelen inquietarse ese día. ¿Cómo superó los nervios? 

Me gusta planificarlo todo; tenía claro lo que quería: el enlace fue una celebración del amor con amigos y familiares.

¿Cuándo empezó a pensar en ser maniquí?

De niña solía vestirme con la ropa de mi madre. Mis iconos eran modelos, maniquíes como Christy Turlington y Linda Evangelista. Otro momento decisivo fue ver el videoclip de Freedom de George Michael; se me quedó marcado.

¿Qué significa la moda para usted?

Es arte, expresión y belleza. El estilo es una extensión de la personalidad.

Anja Rubik

Vestido esmoquin en satén de Lanvin (2.745 €) y anillos de Balenciaga by Nicolas Ghesquière (545 €).

Foto: Eric Guillemain

Debe tener un armario enorme… 

¡Muy grande! Pero no me importa deshacerme de cosas de vez en cuando; así hago espacio para las nuevas. Mis prendas favoritas son un vestido negro de corte victoriano y unos leggings de piel.

Al parecer, quita las pilas de los relojes en los hoteles. 

El tictac de las agujas me vuelve loca. Otra de mis manías cuando viajo es hablar con mi familia por Skype. Lo necesito.

Ha visto mucho mundo. De niña vivió en Polonia, Canadá, Grecia, Sudáfrica… ¿Dónde está su casa? 

Con tanta mudanza, aprendí a apreciar las diferentes culturas y civilizaciones. Adoro ir a visitar a mis padres en Polonia. También me relaja regresar a mi casa en Nueva York.

Polonia es parte de la UE desde 2004, algo que molesta a algunos de sus compatriotas. 

La globalización asusta: mucha gente teme perder sus tradiciones. Pero la UE es compatible con su existencia y salvaguarda.

¿Cuál es la situación de la moda en los países del Este?

La estabilidad económica y política ha permitido que haya más apoyo y que se abran más puertas. Estamos construyendo una buena estructura. Además, a la gente le interesa la moda cada día más.

Anja Rubik

Cazadora de piel con hombreras de Balmain (4.900 €), bañador de Thapelo (165 €) y pulsera Torsade en plata de Hermès (2.800 €).

Foto: Eric Guillemain

Anja Rubik

Americana oversize con hombreras y solapas de satén de Stella McCartney (1.145 €) y anillos de Balenciaga by Nicolas Ghesquière (545 €).

Foto: Eric Guillemain

Anja Rubik

Anja lleva vestido asimétrico de seda y crepé de Anthony Vaccarello (1.350 €) y anillos bañados en oro de Balenciaga by Nicolas Ghesquière (545 €).

Foto: Eric Guillemain

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